Estados Unidos. — El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome H. Powell, denunció haber sido objeto de presiones y amenazas políticas por parte de la administración Trump, a través de una investigación iniciada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionada con un proyecto de renovación de un edificio del banco central.
La información fue difundida mediante un video publicado en redes sociales oficiales de la Reserva Federal, en el que se señala que esta acción forma parte de un proceso prolongado de presión política ejercida por el presidente Donald Trump sobre la Fed, particularmente en torno a las decisiones sobre las tasas de interés.
Durante la tarde del domingo, Powell afirmó que las posibles amenazas de cargos criminales son consecuencia directa de que la Fed establezca su política monetaria “con base en la mejor evaluación de lo que sirve al público”, en lugar de alinearse con las preferencias del presidente en turno.
La más reciente ofensiva, reveló Powell, está vinculada con declaraciones que realizó ante el Congreso el verano pasado, respecto a los sobrecostos de un proyecto de renovación valuado en 2 mil 500 millones de dólares en el complejo de la sede de la Fed en Washington.
El funcionario advirtió que esta presión busca influir indebidamente en la política monetaria de Estados Unidos, al pretender forzar costes de endeudamiento más bajos por razones políticas, lo que podría generar riesgos como un descontrol de la inflación y afectaciones a las tasas de desempleo en el largo plazo.
“Esto es sobre si la Fed será capaz de continuar estableciendo tasas de referencia basadas en evidencia y condiciones económicas, o si la política monetaria será dirigida por presión política o intimidación”, afirmó Powell.
Cabe recordar que Powell fue nominado por Trump para encabezar la Reserva Federal a finales de 2017 y confirmado por el Senado a inicios de 2018. Su mandato como presidente de la Fed concluye en mayo, aunque puede permanecer como miembro de la Junta de Gobernadores hasta 2028.
De acuerdo con Reuters, este episodio podría interpretarse como una afrenta institucional que refuerza la postura desafiante de la Fed frente a la administración Trump, incrementando la probabilidad de que el banco central mantenga su autonomía frente a presiones políticas.
La agencia recordó que la independencia de los bancos centrales, especialmente en la fijación de tasas de interés para controlar la inflación, es considerada un principio fundamental de una política económica sólida, al permitir decisiones enfocadas en la estabilidad de precios a largo plazo y no en intereses políticos inmediatos.
El edificio en cuestión
El proyecto de renovación se refiere al Marriner S. Eccles Federal Reserve Board Building, sede de la Junta de Gobernadores del Sistema de la Reserva Federal en Washington. El edificio fue diseñado por el arquitecto Paul Philippe Cret, concluido en 1937 y dedicado a Marriner S. Eccles por el entonces presidente Franklin D. Roosevelt.
La construcción es representativa del clasicismo despojado, un estilo arquitectónico caracterizado por la simetría, el énfasis en la masa y la eliminación de ornamentación. Este estilo fue ampliamente utilizado por gobiernos tanto democráticos como totalitarios durante el siglo XX para edificios oficiales.
Ejemplos de este tipo de arquitectura pueden encontrarse en diversas partes del mundo, desde la embajada de Alemania en San Petersburgo hasta el Palacio de Hacienda en Buenos Aires, según documentó William F. Willingham en su estudio sobre arquitectura gubernamental.









