Padres denuncian presunta negligencia tras muerte de niño en hospital de Nuevo León

El padre señaló que existen inconsistencias en los reportes médicos

Monterrey, NL. — Lo que sería un procedimiento quirúrgico de bajo riesgo terminó en tragedia. Aquiles, un niño de dos años de edad, falleció horas después de ingresar al Hospital Ángeles Valle Oriente, por lo que sus padres interpusieron una denuncia penal por presunta mala praxis médica ante la Fiscalía General de Justicia.

De acuerdo con Carlos Mendoza y María Peña, padres del menor, el niño ingresó el 18 de enero al hospital para someterse a una valvuloplastía pulmonar, procedimiento recomendado por el médico especialista Juan Carlos Tirado, luego de que Aquiles fuera diagnosticado con estenosis pulmonar congénita.

El padre relató que los médicos les explicaron que se trataba de una intervención poco invasiva, con altas probabilidades de éxito y riesgos mínimos, por lo que aceptaron realizarla de manera preventiva, pese a que el menor no presentaba síntomas y llevaba una vida normal.

La cirugía, programada para la mañana del lunes 19 de enero y a cargo del cirujano Gerardo Izaguirre, se prolongó más de lo previsto. Durante ese tiempo, los padres aseguran que no recibieron información clara sobre el estado de su hijo. Horas después, fueron notificados de que Aquiles se encontraba en estado crítico y, posteriormente, se les informó de su fallecimiento.

Mendoza denunció que recibió versiones contradictorias por parte del personal médico y que nunca se le explicó con precisión qué ocurrió durante la intervención ni las causas exactas de la muerte.

“Lo consideramos un homicidio culposo, porque lo que hicieron fue criminal, desde el momento de ocultar la hora de la muerte”, expresó el padre.

El denunciante aseguró que su hijo ingresó al hospital en perfectas condiciones de salud, describiéndolo como un niño activo, alegre y sin limitaciones físicas. También señaló que existen inconsistencias en los reportes médicos, así como la presunta omisión de maniobras de emergencia, ya que la sala quirúrgica no mostraba indicios de que estas se hubieran realizado.

Además, los padres denunciaron irregularidades administrativas, entre ellas el intento del hospital de cobrar cargos ajenos al procedimiento, como 35 mil pesos por un kit de cirugía plástica. Indicaron que, tras el fallecimiento, ninguno de los médicos involucrados volvió a comunicarse con ellos, e incluso habrían eliminado sus perfiles en redes sociales.

Finalmente, Mendoza informó que la Fiscalía les notificó que la investigación se encuentra en etapa preliminar y que la autopsia del menor aún está en proceso, la cual será clave para determinar responsabilidades.

Te puede interesar:

Etiquetas: