Estados Unidos — La actriz Anne Hathaway solicitó ajustes en la representación de modelos durante la producción de la secuela de The Devil Wears Prada, con el objetivo de reflejar una imagen más acorde a la actualidad.
La información fue dada a conocer por Meryl Streep en una entrevista reciente, donde explicó que Hathaway pidió evitar la inclusión de modelos con estándares físicos extremadamente delgados en las escenas de desfiles.
Esta inquietud surgió luego de que ambas actrices asistieran a actividades relacionadas con la Milan Fashion Week. Durante su experiencia, observaron que aún persisten ciertos patrones de delgadez en la industria, lo que sorprendió particularmente a Streep, quien pensaba que esa etapa ya había quedado atrás.
Tras estas observaciones, Hathaway decidió plantear directamente su postura al equipo de producción. De acuerdo con lo compartido, su propuesta fue escuchada y se acordó cuidar la selección de modelos para proyectar una visión más diversa y contemporánea.
La secuela retoma la historia casi dos décadas después del estreno original en 2006, una película que dejó una huella significativa en la cultura popular. En esta nueva entrega, el equipo creativo busca actualizar distintos aspectos narrativos y visuales, incluyendo el vestuario y la representación del mundo de la moda.
El proyecto también enfrenta altas expectativas por parte del público, especialmente por el regreso del elenco principal, que incluye a Emily Blunt y Stanley Tucci.
Durante el rodaje, realizado en parte en New York City, la producción ha generado gran interés, atrayendo a numerosos seguidores y fotógrafos a las locaciones, lo que ha representado algunos retos logísticos.
La película tiene previsto su estreno el 1 de mayo y busca equilibrar la esencia que hizo exitosa a la historia original con una perspectiva renovada que conecte con nuevas audiencias.









