Estado de México. — A casi dos semanas de que se le otorgara un beneficio judicial, Carlota Alfaro permanece recluida en el centro penitenciario de Huitzilzingo, debido a que las autoridades no han concretado su traslado a prisión domiciliaria.
Un juez de control determinó el pasado 17 de marzo que la mujer debía continuar su proceso bajo la modalidad de prisión domiciliaria, al considerar su avanzada edad y delicado estado de salud.
No obstante, la medida no ha sido ejecutada, lo que ha prolongado su permanencia en el centro de reinserción social.
De acuerdo con su hijo, Arturo Alfaro, la familia ya cumplió con todos los requisitos establecidos por la autoridad.
Entre ellos, el pago de una garantía de 250 mil pesos realizado el 19 de marzo, así como la comprobación de que la procesada no cuenta con pasaporte vigente, validada por la Secretaría de Relaciones Exteriores.
El principal obstáculo para concretar la prisión domiciliaria es la colocación de un brazalete electrónico, responsabilidad del Centro de Medidas Cautelares del Estado de México (CEMECA).
Aunque el domicilio donde permanecería ya fue supervisado por personal de esta instancia, el dispositivo de localización aún no ha sido instalado, requisito indispensable para proceder legalmente con la excarcelación.
La defensa legal ha señalado que la salud de Carlota Alfaro continúa deteriorándose, por lo que urgió a las autoridades a agilizar el cumplimiento de la medida cautelar.









