El rugido de los Potros de Hierro vuelve a escucharse… y llega acompañado de una figura que sabe lo que es vivir bajo los reflectores. Atlante no solo prepara su regreso a la élite: ha puesto al frente de su nueva era a un viejo conocido, Miguel Herrera, el “Piojo”, quien regresa al banquillo azulgrana con la misión de devolverle protagonismo a uno de los clubes más tradicionales del país.
La decisión no es casual. En el camino hacia el Apertura 2026, donde Atlante volverá a competir en la Liga MX, la directiva apostó por un técnico con carácter, experiencia y una historia ligada al club. Herrera no solo conoce la exigencia del futbol mexicano; también entiende la identidad de una institución que ha sobrevivido a mudanzas, cambios de formato y años lejos del máximo circuito.
El regreso de Atlante, tras concretarse la adquisición de la franquicia de Mazatlán FC, marca el fin de una larga ausencia en Primera División. Durante ese tiempo, el equipo se mantuvo competitivo en la Liga de Expansión, aunque sin la posibilidad de ascender en la cancha debido al modelo vigente del futbol mexicano. Ahora, la historia cambia… pero la presión permanece.
Para Herrera, el reto es inmediato y sin margen de error: construir un equipo capaz de competir desde el primer torneo. No se trata solo de regresar, sino de evitar convertirse en un invitado pasajero. Plantilla, refuerzos, estructura deportiva… todo deberá alinearse bajo una lógica clara: volver para quedarse.
El “Piojo” llega con un currículum que impone. Ha dirigido a clubes como América, Tigres y Monterrey, además de haber comandado a la Selección Mexicana en el Mundial de Brasil 2014. Experiencia no le falta; lo que está en juego ahora es su capacidad para reactivar a un gigante dormido.
Pero más allá de lo deportivo, su llegada tiene un peso emocional. Atlante no es cualquier club: es historia pura del futbol mexicano, con títulos de liga y gloria internacional. Su regreso revive también a una afición que nunca dejó de creer, incluso en los años más inciertos.
Hoy, el proyecto arranca con una mezcla de nostalgia y ambición. Con Miguel Herrera en el banquillo, Atlante no solo vuelve a Primera… quiere volver a ser protagonista.









