Estados Unidos a 05 de junio de 2026.- El gobierno de Estados Unidos puso fin este viernes al periodo de gracia concedido a empresas extranjeras para desvincularse de entidades cubanas sancionadas, como parte de una nueva estrategia de presión económica impulsada por el presidente Donald Trump.
La medida, anunciada el pasado 1 de mayo, contempla sanciones para compañías que mantengan operaciones con el Gobierno cubano o con el Grupo de Administración Empresarial S.A. (Gaesa), conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas de Cuba y sancionado por Washington.
Entre las acciones previstas se encuentran el bloqueo de activos en territorio estadounidense, restricciones financieras y la prohibición de ingreso a Estados Unidos para personas relacionadas con entidades gubernamentales cubanas o señaladas por presuntas violaciones a derechos humanos y actos de corrupción.
Un día antes de que venciera el plazo, el Departamento del Tesoro anunció nuevas sanciones contra el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, familiares de altos funcionarios, un hijo de Raúl Castro, así como contra instituciones militares y organizaciones vinculadas al gobierno de la isla.
Las autoridades cubanas calificaron estas medidas como “ilegales y abusivas”, argumentando que forman parte de una política de presión destinada a agravar la crisis económica que enfrenta el país.
Empresas comienzan a salir de Cuba
Las nuevas restricciones ya han generado importantes movimientos empresariales. Diversas aerolíneas internacionales suspendieron operaciones hacia Cuba debido a la combinación de incertidumbre económica y dificultades para el abastecimiento de combustible.
Entre las compañías que dejaron de operar rutas hacia la isla se encuentran aerolíneas de Canadá y Rusia, además de empresas internacionales como Air France, Turkish Airlines e Iberia.
Asimismo, las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd dejaron de aceptar nuevas reservas para envíos con origen o destino en Cuba, mientras que empresas hoteleras extranjeras ajustaron sus operaciones para evitar posibles sanciones.
Las cadenas españolas Meliá e Iberostar dejaron de administrar hoteles vinculados a entidades militares cubanas, mientras que otras compañías internacionales optaron por retirarse completamente del mercado cubano.
Escala la tensión entre Washington y La Habana
Analistas consideran que las nuevas medidas buscan desalentar cualquier relación económica con el gobierno cubano, incluso por parte de empresas que no mantienen presencia física en la isla.
La decisión se produce en medio de un nuevo periodo de tensión entre Estados Unidos y Cuba, después del acercamiento diplomático registrado entre 2014 y 2017. Aunque ambos países mantienen canales de comunicación en temas específicos, las diferencias políticas continúan marcando la relación bilateral.
Mientras Washington insiste en la necesidad de cambios políticos en Cuba, el gobierno cubano sostiene que no negociará su soberanía ni aceptará condiciones externas para definir el futuro del país.









