CIUDAD DE MÉXICO.- La crisis de personas desaparecidas en México continúa profundizándose. De acuerdo con el más reciente informe elaborado por Red Lupa y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), el país acumula más de 134 mil personas desaparecidas y no localizadas, una cifra que refleja el crecimiento sostenido de esta problemática en los últimos años.
El reporte, actualizado al 16 de mayo de 2026, señala que del total de casos registrados, más de 104 mil corresponden a hombres y más de 29 mil a mujeres, mientras que varios cientos permanecen sin una identidad de género determinada.
Las estadísticas muestran que la desaparición de personas sigue aumentando desde que en 2022 se rebasó la barrera de los 100 mil casos. Tan solo entre 2018 y mayo de 2026 se concentra más de la mitad de todos los registros históricos documentados en el país.
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es el incremento de desapariciones de mujeres y niñas. Durante el último año, 26 entidades federativas reportaron un aumento en este tipo de casos, reflejando una tendencia nacional vinculada a la violencia de género.
El Estado de México encabeza la lista de entidades con mayor número de mujeres desaparecidas, seguido por Tamaulipas, Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco, estados que concentran casi la mitad de los registros femeninos a nivel nacional.
Coahuila rompe la tendencia
En contraste con el escenario nacional, Coahuila se posicionó como la única entidad que logró evitar un incremento en las desapariciones de mujeres durante el periodo analizado.
Según el informe, el estado mantuvo exactamente la misma cifra de casos registrada un año antes, convirtiéndose en la única excepción dentro de un panorama donde la mayoría de las entidades reportó aumentos.
Los resultados colocan a Coahuila como un caso atípico frente a la tendencia nacional, en medio de una crisis que continúa representando uno de los mayores desafíos en materia de derechos humanos y seguridad en el país.
Mientras las cifras siguen creciendo en gran parte del territorio mexicano, organizaciones civiles insisten en la necesidad de fortalecer las acciones de búsqueda, prevención y atención a víctimas para contener una problemática que afecta a miles de familias.









