Saltillo, Coahuila .- Este miércoles se confirmó la muerte de Rocky, el perro que permanecía bajo atención médica en la veterinaria Pets Care, ubicada sobre el bulevar Luis Donaldo Colosio, al norte de Saltillo, luego de las severas lesiones que sufrió al ser presuntamente arrastrado por un vehículo en movimiento. Por estos hechos, Liliana «N» permanece detenida y enfrenta un proceso legal por presunto maltrato animal.
El médico veterinario Humberto Baca, responsable de la atención del can, explicó que las lesiones internas provocadas por el arrastre fueron las que representaron el mayor riesgo para su salud y, finalmente, le ocasionaron la muerte.
Detalló que el diagnóstico inicial apuntaba a un trauma medular agudo; sin embargo, no fue posible confirmarlo mediante una tomografía o una resonancia magnética debido a que el estado crítico del paciente impedía realizar estudios que requerían anestesia general.
El especialista señaló que el deterioro de Rocky fue consecuencia de un síndrome inflamatorio generalizado derivado del trauma, condición que provocó fallas progresivas en distintos órganos y sistemas del organismo.
«Las heridas internas fueron las que finalmente le causaron la muerte. El síndrome inflamatorio evolucionó hasta comprometer funciones vitales, provocando un paro respiratorio y posteriormente un paro cardíaco», explicó.
Baca aseguró que Rocky recibió atención médica especializada desde su ingreso hasta sus últimos momentos, por lo que rechazó las versiones difundidas en redes sociales que cuestionaban el trabajo del personal veterinario o incluso insinuaban que el perro había sido sustituido.
Asimismo, reconoció la actuación de la Fiscalía General del Estado, al señalar que la institución brindó apoyo durante toda la investigación y realizó las diligencias correspondientes.
Finalmente, anunció que emprenderá acciones legales contra quienes difundieron información falsa y realizaron señalamientos que afectaron tanto su reputación profesional como la de la clínica veterinaria.
Con la muerte de Rocky, el proceso penal por el presunto caso de maltrato animal continúa. De acreditarse la responsabilidad de la persona imputada, las autoridades podrían solicitar la aplicación de la pena máxima contemplada por la legislación vigente para este delito.









