Estados Unidos .- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia contra Irán al señalar que su gobierno responderá a cada ataque contra barcos en el estrecho de Ormuz con la destrucción de infraestructura iraní.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Trump afirmó que, por cada agresión iraní contra una embarcación, ya sea mediante misiles, drones u otro tipo de armamento, Estados Unidos atacará «un puente o una planta eléctrica» dentro del territorio iraní.
La declaración ocurre en medio de una escalada militar que mantiene bajo presión una de las principales rutas energéticas del mundo, mientras continúan los enfrentamientos y las amenazas entre Washington y Teherán.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, respondió que su país aplicará una política de «ojo por ojo» y advirtió que cualquier ataque contra Irán, incluida su infraestructura, provocará una respuesta considerada «poderosa y decisiva».
Durante los últimos días, Estados Unidos ha realizado nuevos ataques contra posiciones iraníes, mientras que Teherán ha respondido con acciones contra infraestructura energética y plantas de desalinización en países del Golfo Pérsico.
Organismos internacionales han expresado preocupación por los ataques contra infraestructura civil. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, calificó este tipo de bombardeos como inaceptables y recordó que el derecho internacional establece restricciones sobre ataques a instalaciones civiles, salvo cuando sean utilizadas con fines militares.
Impacto económico por el cierre del estrecho de Ormuz
La crisis también ha generado repercusiones económicas debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que, antes del conflicto, circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural comercializados a nivel mundial.
El cierre parcial de esta ruta ha provocado un aumento en los precios internacionales del petróleo. El crudo Brent superó los 93 dólares por barril, mientras los precios de los combustibles comenzaron a reflejar el impacto de la tensión internacional.
Irán ha señalado que busca controlar el tránsito marítimo en el estrecho y ha advertido que las condiciones de navegación no volverán a ser las mismas que antes del conflicto.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, afirmó que ninguna infraestructura estará segura si la seguridad de Irán continúa en riesgo y cuestionó la presencia de fuerzas estadounidenses en la zona.
Aumentan ataques y llamados a la negociación
La tensión se extendió a otros países de la región. Jordania informó que interceptó misiles y drones iraníes sobre la ciudad de Aqaba, mientras que Baréin y Arabia Saudita emitieron alertas de seguridad ante posibles amenazas.
Estados Unidos informó que continuó con ataques contra objetivos militares en Irán, incluidos hangares de aeronaves y sitios de almacenamiento de drones. Autoridades iraníes reportaron decenas de muertos y cientos de heridos durante los ataques registrados en los últimos días.
Mientras tanto, representantes internacionales mantienen esfuerzos diplomáticos para reducir la escalada, aunque funcionarios de la región han expresado preocupación ante la falta de avances y el riesgo de que el conflicto continúe ampliándose.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que Washington mantiene abierta la posibilidad de negociar con Irán, pero señaló que por ahora la prioridad es proteger la navegación internacional y evitar que otros países intenten controlar rutas marítimas estratégicas.
Trump mantiene abierta la posibilidad de nuevos ataques
Además de sus amenazas contra infraestructura iraní, Trump señaló que Estados Unidos podría atacar instalaciones nucleares subterráneas de Irán, incluida una zona conocida como Pickaxe Mountain, ubicada cerca del complejo nuclear de Natanz.
Irán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos, mientras que Estados Unidos y otros países han expresado preocupación por la posibilidad de que Teherán pueda desarrollar capacidades relacionadas con armas nucleares.
El conflicto continúa sin una solución clara, mientras aumentan los riesgos militares, económicos y diplomáticos en Medio Oriente.









