Japón .- Japón enfrenta las consecuencias de un terremoto de magnitud 7.1 que sacudió la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, dejando un saldo preliminar de 13 personas fallecidas, más de 100 heridas y severos daños en infraestructura.
La primera ministra, Sanae Takaichi, confirmó que el movimiento telúrico provocó el derrumbe de edificios, incendios y afectaciones en carreteras, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en distintos puntos de la región.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en un centro comercial ubicado en la localidad de Kashima, donde el colapso de uno de los pisos dejó al menos dos personas sin vida. Tras el sismo, el inmueble registró una explosión que destruyó parte de su estructura. La empresa Aeon, operadora del complejo, informó que clientes y trabajadores habían sido evacuados antes de la explosión. Hasta el momento, los equipos de emergencia han rescatado a ocho personas en el lugar, cinco de ellas con lesiones. Sin embargo, las autoridades mantienen la búsqueda de empleados que podrían continuar atrapados entre los escombros, aunque el acceso al edificio sigue siendo complicado debido al riesgo de nuevos derrumbes.
En otro punto de la prefectura, una chimenea colapsó sobre una fábrica de papel en la ciudad de Yatsushiro, donde se reportó que dos personas permanecen en paro cardiorrespiratorio y otras nueve continúan desaparecidas.
El terremoto alcanzó el nivel máximo, 7, en la escala japonesa de intensidad sísmica Shindo, utilizada para medir la fuerza con la que se perciben los movimientos telúricos. Aunque inicialmente se emitió una alerta de tsunami, esta fue retirada poco después.
Las imágenes difundidas por medios locales muestran incendios, puentes dañados, edificios destruidos y vagones de tren volcados como consecuencia del sismo. Además, dos hospitales de la región reportaron haber recibido decenas de personas con fracturas, quemaduras y otras lesiones derivadas del colapso de estructuras.
El gobierno japonés desplegó alrededor de 3 mil 600 elementos de las Fuerzas de Autodefensa y 20 aeronaves para apoyar las labores de rescate y evaluar los daños. Asimismo, la circulación de los trenes de alta velocidad en la región fue suspendida de manera preventiva.
Las autoridades informaron que no se detectaron anomalías en las centrales nucleares cercanas. No obstante, cerca de 36 mil 880 hogares y establecimientos permanecen sin suministro eléctrico en la prefectura de Kumamoto.
Japón es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo debido a su ubicación sobre el llamado «Anillo de Fuego» del Pacífico. La región de Kumamoto ya había sufrido en 2016 una serie de terremotos que dejaron 273 personas fallecidas y más de 2 mil 800 heridas.









