TEXAS – Antes de asesinar a 19 niños y dos maestros en la escuela primaria Robb Elementary en Uvalde, el tirador Salvador Ramos baleó en la cara a su abuela, Celia González, de 66 años.
La mujer, a pesar de estar gravemente herida, logró llamar a la Policía para pedir ayuda. La familia de la abuela difundió una foto de ella con un pastel cuando celebraba sus 66 años.
Uvalde school shooter's grandmother released from hospital after being shot in face before massacre #khou11 #uvaldeshooting
— KHOU 11 News Houston (@KHOU) June 28, 2022
https://t.co/3X7swmAS8b
González fue trasladada al Hospital University Health en San Antonio en condición crítica, y desde ese día de la masacre había permanecido internada hasta este martes cunado se informó que González había sido dada de alta.
González, junto con una niña de 10 años, eran las únicas dos víctimas que permanecían hospitalizadas. Ahora solamente queda la pequeña, quien según el hospital, se encuentra mejorando y en buena condición.
We are pleased to share some good news related to last month’s tragic shooting in Uvalde:
— University Health (@UnivHealthSA) June 28, 2022
The 66-year-old woman has been discharged, and the 10-year-old girl has been upgraded to good condition.
Ramos, según las autoridades, se fue en el vehículo de su abuela después de balearla y se estrelló en una zanja antes de ingresar a la escuela.
Todas las personas que Ramos baleó de muerte se encontraban en un salón de cuarto grado, mismo salón donde el tirador se atrincheró y les disparó a las víctimas.
Días después del tiroteo todas las víctimas fueron recordadas en funerales separados.









