La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que la caída de un helicóptero que causó el fallecimiento de 14 agentes de la Secretaría de Marina Armada (Semar) tras el arresto de Rafael Caro Quintero sí fue por falta de combustible.
De manera preliminar se aseguró que la unidad tipo Black Hawk no había sido derribada antes de aterrizar en el puerto aéreo de los Mochis, Sinaloa. Entonces se supuso que hubo errores humanos e, incluso, fallas mecánicas. Dos meses y medio después de aquella tarde del 15 de julio se han obtenido los informes finales.
“En la carpeta de investigación se cuenta con el dictamen en materia de incendios de explosión, que indica que no hubo ningún ataque de carácter externo, ni ninguna explosión por algún artefacto ajeno a la aeronave”, precisó la FGR.
Con ello se descartan posibles represalias de asociados a Caro Quintero, el Narco de narcos, y se derrumban hipótesis que apuntaron un intento por liberarlo. Además, la compañía responsable del helicóptero también intervino para confirmar la falla principal.
“Por lo que toca a la caja negra, la empresa fabricante, después de haberla recibido y analizado, ha señalado que fue la falta de combustible la causa de la caída”, reiteró el comunicado oficial.
Durante su conferencia matutina de este 29 de septiembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó que ya tenía conocimiento de los dictámenes y la Semar informaría al respecto, pero la FGR fue la dependencia que respondió a la orden.
“Se descarta una agresión, de acuerdo a los primeros dictámenes, pero le voy a pedir al secretario de Marina que él informe el día de hoy sobre esto”, precisó el mandatario desde Palacio Nacional.
Cómo fue la captura de Caro Quintero con helicópteros
La aeronave que se desplomó en los Mochis había participado con tres helicópteros más en el operativo de Choix, donde miembros de la Unidad de Operaciones Especiales (UNOPES) de la Marina recapturaron al Narco de narcos.
Estos vehículos no sobrevolaron, llegaron directamente a la localidad de San Simón,ubicada en las cercanías del Triángulo dorado del narco, entre las sierras de Sinaloa, Durango y Chihuahua. Para ello se apostaron en puntos estratégicos para impedir el apoyo a la protección del exfundador del Cártel de Guadalajara.
Presuntamente, uno de los helicópteros bloqueó la comunicacación carretera entre San Simón y Bayacopa, distanciadas apenas por cinco minutos. De esa manera se evitó que llegaran sicarios que vigilan la zona. Otro vehículo aéreo acudió sobre las casas, desde donde descendieron a rapel los integrantes de la UNOPES.
Mientras que un tercer helicóptero sobrevoló en resguardo perimetral, para estar atentos a posibles movilizaciones terrestres y actuar de inmediato para garantizar el operativo desde el aire. Max, la canina hembra de raza Bloodhound que dio con el capo en huerto de aguacates, iba con un marino que la ayudó a bajar.









