Al tiempo que como cantante usa las redes sociales para promover su música, Paulina Rubio también lo hace para influir.
La intérprete de 51 años ha movido masas desde que entró al grupo musical Timbiriche, en los años 80, y después como solista se consolidó como La chica dorada en la escena musical.
“Tengo la fortuna de ser una influencer desde hace varias décadas y mi receta es la música, mi secreto siempre será la fórmula del amor, que es la música”, afirma Paulina en entrevista.
Al ser hija de la reconocida actriz Susana Dosamantes creció frente a las cámaras y siempre ha sido una figura pública. Aunque esto tiene algunas ventajas, también la ha hecho enfrentarse a dificultades, como la exposición de su privacidad.
Han comentado de su matrimonio, la vida de sus hijos e incluso hace unos días se hizo viral un video de redes en el que supuestamente aparece haciendo sus necesidades en una playa. Ella niega ser ese personaje.
“Eso es un fotomontaje”, afirma. “No me achicopalo de lo grotesco que es el circo romano y me siento hasta importante, la verdad”, dice la cantante, quien ha aprendido a lidiar con este tipo de noticias sobre su imagen.
Sin embargo, más allá de ella, sus hijos son vulnerables; Nicolás, el mayor, es casi adolescente. Mi niño tiene 11 años y ya empieza a ir a un colegio más grande”, señala Rubio. Lo que ella hace para protegerlos de este tipo de ataques, además de no exponerlos, es controlar el tiempo que usan los dispositivos móviles.
“Les doy nada más bloques de minutos al día para que no sean tan zombis de esto y les permito poco social media”, comparte.









