El Departamento de Bomberos local de Manaos, Brasil, informó que un deslizamiento de tierra ocurrido la noche del domingo como consecuencia de las fuertes lluvias sepultó nueve viviendas y se cobró al menos ocho vidas.
Ha habido cuatro muertos adultos e igual número de menores. A pesar de no resistir, una persona se salvó con vida. Bajo los escombros, los cuerpos de una madre y su hija fueron descubiertos abrazados.
Wilson Lima, el gobernador de Amazonas, y el alcalde de Manaos, David Almeida, ya llegaron para supervisar los esfuerzos de socorro.
Según el alcalde, otras 62 áreas de Manaos están en una categoría de riesgo similar a la región donde ocurrió el deslizamiento de tierra.
En la madrugada del lunes, el coronel Orleison Muniz, comandante del Cuerpo de Bomberos de Amazonas, afirmó que los agentes seguían buscando sobrevivientes.
Los lugareños están ayudando en la búsqueda junto con el personal de seguridad, utilizando palas, azadones y baldes para buscar sobrevivientes entre los escombros.
Casas en el fondo de un barranco fueron afectadas por el derrumbe. El Gobierno de Manaos informa que la zona donde ocurrió la tragedia recibió 96 milímetros de lluvia en el transcurso de las últimas horas.









