Durante los últimos años, el sector ganadero en Estados Unidos ha sido fuertemente golpeado por la sequía, lo que provocó que muchos granjeros decidieran vender rápidamente su ganado, entre otras cosas por el alto costo de los alimentos y lo difícil que sería mantener a sus rebaños, esa gran oferta de carne de res ahora ha provocado una restricción del suministro este año.
Por lo tanto, una economía desacelerada conduce a una disminución progresiva de las ventas de cortes de carnes más caros. Para el profesor del departamento de economía agrícola de la Universidad Texas A&M, David Anderson, en los últimos años se ha visto una contracción de los suministros de carne de res, por lo que considera que “estamos empezando a ver los efectos que sabíamos que vendrían durante un par de años”, dijo.
Por consiguiente, al haber menos producción de carne de res, el mercado mismo tendrá la presión de impulsar los precios. Ahora “la gran incógnita será la demanda de los consumidores”, destacó Anderson.
De acuerdo con las estimaciones del Departamento de Agricultura de EE. UU. “se espera que la escasez de suministros de ganado cause una disminución significativa año tras año en la producción de carne de res, la primera disminución desde 2015”, señaló la agencia.
En este sentido, el analista senior de carne de res para el mercado norteamericano de Rabobank, Lance Zimmerman, explicó que el ciclo de crecimiento y reducción de carne de res es de aproximadamente 10 años, en consecuencia al disminuir la oferta, los precios se disparan.
Lo interesante es que este año es más complicado, ya que con la galopante inflación muchos consumidores están recortando artículos de primera necesidad y en esa lista se incluye la carne de res.
“Lo más importante que nos preocupa, como analistas de mercado en este momento, es si tenemos un riesgo de recesión que necesitamos poner en el precio del mercado para el próximo año, porque si ese es el caso, los precios de la carne de res pueden ser más estables”, destacó.
Al respecto, Adam Speck, analista senior de ganado de Gro Intelligence, cuestionó si este año la demanda será lo suficientemente alta como para justificar un aumento de los precios, luego de que “los minoristas durante el año pasado continuaron presionando el precio al consumidor”, dijo.
Para Speck la respuesta muy probablemente sea “no”. Según datos del Departamento de Agricultura, el precio promedio de la carne de res el año pasado fue $7.59 dólares por libra, en comparación con los $7.25 dólares por libra del 2021.
No obstante, la demanda podría aumentar para la temporada de verano cuando las personas hagan sus tradicionales parrillas, eso evidentemente dispararía aún más los precios.









