El gobierno mexicano anunció un acuerdo para comprar la marca Mexicana de Aviación por 815 millones de pesos, que se repartirán entre los 7.407 empleados de la aerolínea.
La compraventa de Mexicana de Aviación, que formará parte de los bienes administrados por el Estado, se formalizó el pasado 9 de agosto según informó la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde Luján, quien precisó que el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales fue responsable de determinar el costo de la marca. También reveló que estaba por concretarse la compra de tres propiedades y un simulador de vuelo.
El titular del Ministerio del Interior señaló que los beneficiarios de esta adquisición deberán comenzar a recibir los pagos a partir del 15 de agosto.
Por su parte, Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, declaró que la aerolínea, que estará a cargo de la Sedena, tendrá como nombre comercial Aerolínea del Estado Mexicano, Sociedad Anónima de Capital Variable y reveló que el 11 de junio 2023. La ex hacienda en Santa Lucía, Estado de México, servirá como sede del negocio.
En cuanto a la flota, se dio a conocer que la empresa arrendará inicialmente 10 aviones Boeing 737-800 de nueva generación para 180 pasajeros. Se prevé que el servicio brinde una experiencia de alta calidad a un precio razonable; se estima que las tarifas son en promedio de 18 a 20% más bajas que las de la competencia en el mercado. Cada aeronave contará con una tripulación mexicana debidamente capacitada.
“Inicialmente se arrendarán 10 aviones Boeing, 737800 de nueva generación con sus respectivas tripulaciones, los cuales serán entregados 3 durante septiembre. El 30 de septiembre será la entrega y los otros 7 restantes el 30 de octubre del presente año”, dijo Sandoval González.
Una de las bases principales de Aeroméxico estará en el Aeropuerto Internacional Felipe N. Gómez, y la segunda estará en el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto, aún en construcción, en Tulum, Quintana Roo.









