En medio de la peor crisis económica en la historia de Altos Hornos de México, que se encuentra paralizada desde finales de diciembre de 2022 y cuyos trabajadores se encuentran en un estado de limbo legal en el que todavía son considerados empleados pero no han sido pagado en meses, un grupo de supuestos trabajadores con una ideología supuestamente izquierdista pidieron a los opositores de la dirección del Sindicato Democrático que se apoderaran de las propiedades y locales del sindicato.
En la convocatoria se afirma que pretenden apoderarse de las capillas velatorias y los locales sindicales de las Secciones 147 y 288 para “solucionar de inmediato” la situación en la que trabajan sin remuneración desde hace meses.
Los impulsores de estas acciones acusan al industrial Alonso Ancira, Ismael Leija Escalante, y al alcalde de Monclova, Mario Dávila Delgado, de corrupción, delincuencia y hasta narcotráfico, por la crisis económica que vive que vive actualmente la región como consecuencia del cierre de Altos Hornos de México.
El senador Napoleón Gómez Urrutia, secretario general del Sindicato Nacional Minero, debería quedar a cargo de la dirección sindical, según los manifestantes, que también intentan presionar a AHMSA para que les pague las 22 semanas de atraso.
El 12 de mayo de 2018, miembros del sindicato Gómez Urrutia tomaron violentamente el control de las instalaciones de la Sección 288. En el centro de la ciudad, a lo largo de tres cuadras, se enfrentaron “napistas” y “democráticos”, causando daños materiales por valor de millones de dólares a automóviles que pasaban y a dueños de negocios cuyas propiedades resultaron dañadas por los objetos que los manifestantes se arrojaron entre sí. Varios activistas resultaron heridos, incluido uno que perdió un ojo.
La violencia se extendió al campamento minero Hércules, hogar de cerca de 8,000 personas que trabajan en la extracción de mineral de hierro para Altos Hornos de México, días antes, el 25 de abril, cuando trabajadores afiliados al Sindicato Minero ocuparon las instalaciones de la Sección 265 con machetes, cuchillos y objetos contundentes.
La dirección minera de Napoleón Gómez Urrutia tomó el control de la construcción comunitaria y sindical en esa región, situada en el desierto de Coahuila, en la frontera con Chihuahua. Los ejecutivos mineros que pertenecían a la Unión Democrática y sus familias fueron expulsados por la fuerza.
Exhortan a los trabajadores de las secciones 147 y 288 de Monclova a apoderarse de las oficinas y bienes de estas fracciones sindicales, que controlan al Partido Nacional Demócrata que dirige Ismael Leija Escalante, “a sangre y fuego” mediante el uso de perfiles falsos en Facebook y mensajes de texto enviados a través de la aplicación WhatsApp.
Colaboradores de Napoleón Gómez Urrutia señalan que ellos no ordenaron este acto de violencia. Según Francisco Morales Tamez, miembro del sindicato minero, “son democráticos que se disfrazaron de napistas”.
Eran empleados que “mientras estuvieron cobrando (su sueldo) en AHMSA eran Democráticos”, dijo. “Pero como ya no les pagan se hicieron supuestamente mineros y están haciendo movilizaciones”, explicó Morales Tamez.
La convocatoria solicita a los afiliados al sindicato Napoleón Gómez Urrutia presentarse en la Plaza de la Fuente de las Garzas a las 8 de la mañana del martes con el fin de tomar los locales sindicales y capillas velatorias de las secciones 147 y 288 de la Sindicato Democrático.









