Durante una audiencia pública ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, expertos confirmaron que China ha establecido una alianza estratégica con Cuba para instalar bases de espionaje destinadas a vigilar blancos civiles y militares en Estados Unidos.
Los especialistas Leland Lazarus (Instituto Gordon), Ryan Berg (CSIS) y Andrés Martínez Fernández (Centro Allison) expusieron evidencia sobre las instalaciones chinas de inteligencia en la isla caribeña. Según sus testimonios, cuatro centros de vigilancia se ubican en Bejucal, Wajay, Calabazar (cerca de La Habana) y El Salao, este último al este de Santiago de Cuba.
Ryan Berg detalló que la República Popular China ha desplegado una red de vigilancia avanzada, señalando que las operaciones de inteligencia no solo se dirigen contra EE. UU., sino que también alcanzan a otros países del Caribe. Afirmó que estas instalaciones se ubican a tan solo 90 millas de la costa estadounidense.
Por su parte, Martínez Fernández advirtió que China ha acelerado su cooperación con Cuba en materia de espionaje, lo que representa una “gran amenaza para la seguridad hemisférica”. Denunció que Pekín ha instalado embajadas sobredimensionadas y centros de inteligencia en varios países del Caribe y Sudamérica, incluyendo Argentina.
El analista también destacó que China ha montado instalaciones para monitorear el espacio profundo y controlar infraestructura crítica en puertos, con posibles usos militares y logísticos para mover armamento o atacar cadenas de suministro estadounidenses.
Leland Lazarus describió a Cuba como una «cabeza de playa estratégica» para China, indicando que el país asiático ha montado sistemas de espionaje en aeropuertos, aduanas e instalaciones deportivas en la isla, permitiéndole acceder a datos sensibles a las puertas de Estados Unidos. También anticipó la próxima Cumbre de la CELAC-China en Pekín, como parte de una ofensiva diplomática más amplia.
Durante la sesión de preguntas, los tres expertos coincidieron en que el avance chino en América Latina representa un reto urgente para la seguridad estadounidense. Instaron al gobierno a establecer una estrategia de contraofensiva regional.









