La expansión del gusano barrenador hacia el norte de México provocó que Estados Unidos suspendiera temporalmente la importación de ganado vivo desde el país, una medida que entró en vigor el pasado 11 de mayo, según informaron autoridades estadounidenses.
Durante su conferencia matutina del 22 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que ya se están realizando reuniones técnicas entre representantes de ambos países para atender esta problemática sanitaria y evitar mayores afectaciones al comercio binacional.
Sheinbaum expresó su confianza en que pronto se reabrirá la frontera para el comercio ganadero. Afirmó que existe una comunicación fluida entre los gobiernos de México y Estados Unidos, lo cual ha permitido importantes avances en las negociaciones.
Además, reveló que sostuvo una llamada con el expresidente Donald Trump para coordinar una futura reunión entre su equipo y el secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, con el fin de fortalecer el diálogo bilateral.
“Hay buena comunicación y espero que ya muy pronto se puedan abrir las fronteras. Se están reuniendo la parte técnica de ellos y la parte técnica nuestra. Hay muchos avances en esta comunicación”, señaló la mandataria.
Por su parte, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, explicó que la suspensión de importaciones fue una respuesta urgente a la “continua y rápida” propagación de la plaga hacia territorio estadounidense.
Rollins añadió que, si bien confían en los esfuerzos del gobierno mexicano, consideran que la situación exige acciones más contundentes para contener al gusano barrenador, una amenaza que pone en riesgo la sanidad del ganado y la economía agrícola.
Cabe destacar que no es la primera vez que se aplica esta medida. En noviembre de 2024, Estados Unidos ya había restringido temporalmente el ingreso de ganado vivo mexicano tras detectar la presencia de la plaga. Esas restricciones se levantaron en febrero de este año, tras la implementación de nuevos protocolos sanitarios.
El gusano barrenador es una plaga que afecta gravemente a los animales, ya que se introduce en los tejidos vivos del ganado, provocando lesiones que pueden derivar en infecciones severas e incluso la muerte del animal si no se trata a tiempo. Por ello, su propagación representa un problema crítico tanto para la salud animal como para el comercio agropecuario de la región.









