Tras el asesinato de dos empleados de la Embajada de Israel frente al Museo Judío de Washington D.C., la Policía de Nueva York incrementó la seguridad en sinagogas, templos judíos, centros culturales y sedes diplomáticas. El ataque ocurrió la noche del miércoles durante un evento del Comité Judío Americano (AJC), y ha desatado una rápida respuesta en zonas consideradas sensibles.
El alcalde de Nueva York, Eric Adams, informó el jueves que se desplegaron equipos con armas pesadas en varios puntos críticos. “Por exceso de precaución, estamos aumentando el número de agentes de la unidad antiterrorismo en lugares sensibles”, declaró.
Aunque no se ha identificado una conexión directa entre el atacante y la ciudad de Nueva York, Adams justificó la medida por la elevada concentración de población judía en la metrópoli, que alberga la segunda comunidad más grande del mundo después de Tel Aviv. Indicó que tanto el comisionado de Contrainteligencia como el de la Policía vigilan redes sociales y otras comunicaciones para prevenir posibles amenazas.
“La violencia es inaceptable y no se tolera. La propaganda antisemita no puede seguir disfrazándose de activismo”, afirmó Adams. El alcalde también convocó a líderes de diversas confesiones religiosas para condenar lo que calificó como “un acto depravado de terrorismo”.
Adams expresó su creciente preocupación por el aumento de los crímenes de odio y la expansión del antisemitismo. “En el último año y medio, hemos visto cómo el odio se ha extendido a nuestras calles, campus universitarios y eventos culturales. La comunidad judía se siente, cree y está siendo atacada si vemos las cifras”, subrayó.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también se pronunció, calificando el ataque como un crimen de odio antisemita. “Estos horribles asesinatos en Washington DC, obviamente basados en el antisemitismo, deben terminar ¡YA! El odio y el radicalismo no tienen cabida en Estados Unidos”, expresó en Truth Social, extendiendo sus condolencias a las familias de las víctimas.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, condenó con firmeza el asesinato. “Este fue un acto descarado de violencia cobarde y antisemita. No se equivoquen: encontraremos a los responsables y los llevaremos ante la justicia”, escribió en redes sociales.
Las autoridades continúan investigando el crimen mientras se mantienen activos los protocolos de seguridad reforzada en todo el país.









