Operación federal en Massachusetts detiene a casi 1,500 inmigrantes ilegales

La agencia señaló que todos los detenidos violaron leyes migratorias, y muchos de ellos representaban un riesgo directo para la seguridad pública

Un operativo de gran escala liderado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), en coordinación con varias agencias federales, resultó en la detención de 1,490 inmigrantes indocumentados en Massachusetts durante el mes de mayo. La acción formó parte de la “Operación Patriot”, centrada en capturar a personas con vínculos con el crimen organizado transnacional, pandillas y antecedentes penales graves.

De acuerdo con ICE, más de la mitad de los arrestados —790 personas— tenían condenas o cargos criminales en Estados Unidos o en otros países, incluyendo delitos como homicidio, tráfico de drogas y abuso sexual infantil. La agencia señaló que todos los detenidos violaron leyes migratorias, y muchos de ellos representaban un riesgo directo para la seguridad pública.

La operación fue coordinada por la oficina de ICE en Boston y contó con el apoyo del FBI, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado, el Servicio de Alguaciles de EE.UU. y la Guardia Costera. Según Patricia H. Hyde, directora interina de la Oficina de Campo de Operaciones de ICE en Boston, estos arrestos contribuyen a que Massachusetts sea un lugar más seguro para todos sus habitantes.

Durante la ejecución del operativo, las autoridades se enfocaron en desmantelar redes criminales como las pandillas MS-13, Trinitarios, 18th Street y Tren de Aragua. Varios de los detenidos tenían órdenes de captura internacionales e incluso Fichas Rojas emitidas por Interpol, lo que implicó la coordinación con sus países de origen para futuras deportaciones.

Uno de los aspectos más destacados fue la realización de detenciones simultáneas en localidades como Nantucket y Martha’s Vineyard, donde ICE arrestó a cerca de 40 personas, incluyendo un agresor sexual infantil y un presunto pandillero violento. La Guardia Costera de EE.UU. brindó apoyo logístico y de transporte en esas zonas.

Las autoridades federales resaltaron que, en muchos casos, las detenciones se efectuaron debido a la negativa de autoridades locales a colaborar con órdenes de detención migratoria, lo que obligó a los agentes a actuar directamente en las comunidades. Michael J. Krol, agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional, subrayó que estas acciones buscan proteger la seguridad nacional y asegurar la deportación de quienes han desafiado las leyes estadounidenses.

Stephen Belleau, agente interino de la DEA en Nueva Inglaterra, reiteró el compromiso de su agencia con las operaciones contra criminales violentos y el retiro de drogas peligrosas que amenazan a la población.

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