Un hombre armado tomó como rehenes a un sacerdote y a su secretario la mañana del lunes 1 de julio en un centro comunitario ubicado en la colonia San Juan de Aragón, alcaldía Gustavo A. Madero, Ciudad de México. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) confirmó que el agresor fue abatido tras dos horas de negociación, en un operativo que dejó un oficial herido y al menos una persona lesionada.
Según los primeros reportes, el sujeto ingresó armado a las instalaciones de una iglesia que también funciona como centro de actividades deportivas. El hombre habría trabajado en el acondicionamiento de un gimnasio en el lugar, pero tras ser despedido, regresó exigiendo explicaciones. Durante la confrontación con uno de los responsables, sacó un arma y lo amagó.
La situación movilizó a elementos del agrupamiento Fuerza de Tarea “Zorros” de la SSC, quienes desplegaron un cerco de seguridad alrededor del inmueble, ubicado sobre avenida 606. De forma preventiva, se evacuó a estudiantes y personal de una escuela contigua, mientras continuaba el diálogo con el agresor.
Testigos y vecinos reportaron gran tensión en la zona, en especial por la cercanía al CET 1 “Walter Cross Buchanan” del IPN, cuyos alumnos fueron resguardados. El alcalde Jean Carlo Lozano acudió al lugar para supervisar el operativo e informar a la comunidad.
Durante las negociaciones, se reportaron detonaciones al interior del centro comunitario. Dos camillas ingresaron al inmueble y, minutos después, paramédicos salieron con una persona herida cubierta de sangre, cuyo estado de salud se desconoce.
Finalmente, la SSC informó que, tras no llegar a un acuerdo, se produjo un enfrentamiento armado y el agresor fue abatido. Un oficial de la Policía de Investigación resultó herido y fue trasladado a un hospital. El saldo final fue de dos personas heridas y el agresor muerto.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, expresó su respaldo a los elementos de la SSC y de la Fiscalía General de Justicia capitalina, destacando su actuación “oportuna y en cumplimiento de su deber”, lo que permitió salvar la vida de una de las personas retenidas.
Brugada también reiteró que su gobierno promueve la resolución pacífica de conflictos, el uso de las instituciones públicas para atender disputas personales y rechazó el uso de la violencia como vía para dirimir diferencias.
Por último, manifestó su solidaridad con la comunidad del Centro Pastoral de Atención a la Juventud de la Iglesia San Jorge, lugar donde ocurrieron los hechos.









