El gobierno de Estados Unidos se alista para criar y liberar miles de millones de moscas estériles desde aviones sobre México y el sur de Texas con el fin de combatir la propagación de una larva que devora carne viva y que representa una amenaza grave para el ganado, la fauna silvestre e incluso los humanos.
La estrategia, aunque suene alarmante, forma parte de un programa probado que busca erradicar al gusano barrenador del ganado (New World Screwworm), una plaga tropical cuya larva se alimenta de tejido vivo y puede matar a un bovino de 450 kilos en solo dos semanas.
El plan del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés) consiste en criar moscas machos esterilizados mediante radiación, que luego son liberados para que se apareen con hembras silvestres. Al no producirse descendencia, la población de la plaga disminuye gradualmente hasta desaparecer.
Este método, considerado más eficaz y ecológico que los pesticidas, ya fue utilizado con éxito en las décadas de 1960 y 1970, cuando EE.UU. y México erradicaron la plaga al norte de Panamá tras liberar más de 94 mil millones de moscas estériles.
El USDA proyecta que una nueva planta productora de moscas esté lista en el sur de México en julio de 2026. Mientras tanto, abrirá un centro de distribución en el sur de Texas este año, para importar ejemplares desde Panamá si fuera necesario.
Actualmente, la fábrica panameña puede producir 117 millones de moscas estériles por semana, pero se busca ampliar la capacidad a 400 millones. Para lograrlo, se invertirán 8.5 millones de dólares en Texas y 21 millones en reconvertir una planta mexicana destinada a moscas de la fruta.
La clave del plan es que las hembras del gusano barrenador solo se aparean una vez en su vida. Por eso, al liberar suficientes machos estériles, se evita que haya nacimientos. Además, como esta mosca tropical no sobrevive inviernos fríos, su amenaza se limita geográficamente.
Sin embargo, la detección reciente de la plaga en el sur de México encendió las alarmas. Por ello, en mayo, EE.UU. cerró temporalmente la frontera sur a la importación de animales vivos, como ganado bovino, caballos y bisontes, medida que no se levantará antes de septiembre.
A diferencia de otras larvas de mosca que consumen tejido muerto, esta especie se alimenta de carne viva, depositando sus huevos en heridas o mucosas. Puede infestar cualquier animal de sangre caliente, incluidos los humanos, y aunque existen tratamientos, las infestaciones son dolorosas y potencialmente mortales.
El proceso de cría también implica complejidades técnicas. Las hembras deben recibir estímulos adecuados para poner huevos, y las larvas requieren una dieta especial. En Panamá, se usa una mezcla que incluye polvo de huevo, glóbulos rojos y plasma de res.
Los adultos emergen de una cápsula similar a una pastilla enterrada en aserrín. Por seguridad, las instalaciones deben estar completamente selladas para evitar que ejemplares fértiles escapen.
Aunque liberar moscas desde el aire puede parecer riesgoso, es una práctica rutinaria. El mes pasado, una avioneta que soltaba moscas estériles se estrelló cerca de la frontera entre México y Guatemala, dejando tres muertos.
El método, que comenzó en los años 50, ha sido perfeccionado con el tiempo. Hoy se utilizan avionetas livianas que lanzan cajas con moscas preparadas para dispersarse. Edwin Burgess, experto de la Universidad de Florida, lo calificó como uno de los mayores logros del USDA.
No obstante, advirtió que las fábricas no deberían cerrarse aunque se controle la plaga, ya que podría resurgir. “Algo que creemos tener bajo control puede reaparecer en cualquier momento”, concluyó.









