Un niño fue golpeado por una valla de seguridad durante una función de lucha libre en el Domo Deportivo de la Supermanzana 103, en el municipio de Benito Juárez, Cancún, Quintana Roo. El incidente ocurrió cuando un luchador cayó sobre la barrera tras una maniobra aérea, derribándola accidentalmente sobre el menor, quien se encontraba cerca del ring.
El accidente tuvo lugar durante un combate por parejas entre los luchadores Ángelus y Príncipe Cometa contra Guerrero Kukulkán y Rey Monarca. La situación fue captada en video por un espectador y difundida en TikTok por el usuario @Kikemayen97.
En las imágenes se observa cómo Guerrero Kukulkán se lanza desde las cuerdas sobre Príncipe Cometa. Tras el impacto, Cometa cae descontroladamente contra la valla, la cual se desploma y golpea al menor, que se encontraba peligrosamente cerca del área de acción, separado apenas por la barrera de seguridad.
La reacción del público fue inmediata, con gritos de preocupación. Padres del niño, luchadores y organizadores corrieron en su auxilio. Príncipe Cometa, visiblemente afectado, fue el primero en acercarse al menor. Por fortuna, el niño no sufrió lesiones graves, aunque el susto fue evidente tanto para los presentes como para los propios luchadores.
El incidente provocó un debate en redes sociales, donde algunos usuarios responsabilizaron a los padres por permitir que el niño estuviera tan cerca del ring, mientras otros señalaron fallas en la organización por no establecer medidas de seguridad adecuadas para proteger al público.
Pese al accidente, el evento continuó y la pareja conformada por Ángelus y Príncipe Cometa obtuvo la victoria. Sin embargo, el momento más emotivo llegó al final del combate, cuando Príncipe Cometa tomó el micrófono para ofrecer una disculpa pública.
“Quiero ofrecer una disculpa de todo corazón por lo que acaba de suceder”, expresó conmovido. “Me da mucho coraje y mucho sentimiento porque no me gustaría que me pasara a mí. Solo les pido consejo: cuiden mucho a sus hijos. Sus hijos son el regalo más preciado que les da Dios.”
El luchador continuó agradeciendo a la afición y reiteró su compromiso con el público. “Nosotros nos entregamos por ustedes. Nos venimos a partir la madre en el ring porque ustedes son quienes nos hacen y nos apoyan. No hay nada que nos haga más felices que el cariño del público, sobre todo de los niños.”
Finalmente, cerró con una promesa: “En cada lucha donde me presente, haya cinco o diez mil personas, yo siempre me voy a partir la madre por ustedes. ¡Dios los bendiga!”, dijo entre aplausos del público.
El gesto fue aplaudido por compañeros y rivales, quienes levantaron su brazo en señal de solidaridad. El hecho dejó una lección clara: la lucha libre, pese a ser un espectáculo, conlleva riesgos reales y requiere mayor responsabilidad organizativa, especialmente cuando hay menores de edad presentes.









