La junta directiva de Tesla aprobó un nuevo paquete accionario para su director ejecutivo, Elon Musk, valuado en aproximadamente 30 mil millones de dólares. La decisión llega después de que el propio Musk advirtiera públicamente que podría abandonar la compañía si no se le otorgaban más acciones para aumentar su control.
Según reportó el Financial Times, la resolución fue tomada por un comité especial conformado únicamente por la presidenta de la junta, Robyn Denholm, y la directora Kathleen Wilson-Thompson. Ambas indicaron en una carta dirigida a los accionistas que “retener a Elon es más importante que nunca” y señalaron que esta asignación representa apenas “un primer paso” para garantizar su permanencia en Tesla.
El anuncio generó una reacción positiva en el mercado: las acciones de la empresa subieron cerca de un 2 % en las operaciones previas a la apertura, alcanzando los 309 dólares por unidad.
Este nuevo paquete se da en medio de una batalla legal en Delaware por un plan de compensación anterior, valorado en 56 mil millones de dólares, que fue anulado a principios de 2024 por la jueza Kathaleen McCormick. La magistrada criticó a la junta por su supuesta subordinación a Musk y consideró que el monto era excesivo.
Desde entonces, Musk ha ejercido presión pública sobre la compañía. En múltiples ocasiones, amenazó con dejar Tesla si no se le daba mayor control accionario. Más recientemente, tras reportes financieros desfavorables, reiteró que podría ser desplazado por accionistas activistas. “Creo que mi control sobre Tesla debería ser suficiente para asegurar que vaya por buen camino, pero no tanto como para que no me puedan echar si me vuelvo loco”, declaró en una conferencia con inversores.
Con esta nueva adjudicación, Musk elevaría su participación accionaria de 13 % a 16 %, al pagar 23.34 dólares por cada acción restringida, el mismo precio estipulado en el plan de compensación aprobado en 2018. No obstante, si la Corte Suprema de Delaware restituye ese paquete anterior tras una apelación, la participación de Musk podría superar el 20 %, lo cual lo llevaría a renunciar a esta nueva asignación.
Mientras tanto, Tesla busca disipar las dudas sobre el futuro de Musk dentro de la compañía, justo cuando enfrenta una caída en ventas y un entorno político adverso tras el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, con una agenda opuesta a los vehículos eléctricos.
Según el Financial Times, Musk habría prometido volver a enfocarse en Tesla, luego de meses en los que se le acusó de estar más involucrado con asuntos políticos y su relación con la administración Trump, lo que incluso derivó en una pelea pública.
Dentro de Tesla, consideran que retener a Musk es fundamental para atraer talento y avanzar en nuevos frentes del negocio, como la inteligencia artificial y los robotaxis autónomos. En ese mismo sentido, el analista de Wedbush, Daniel Ives, afirmó que este nuevo acuerdo podría asegurar la permanencia de Musk como CEO al menos hasta 2030. “Musk sigue siendo el mayor activo de Tesla, y esta incertidumbre venía afectando las acciones desde el inicio del conflicto legal en Delaware”, señaló.









