La empresa Ingemar ha sido señalada por el gobierno federal como responsable del tráfico ilegal de más de 9 millones de litros de hidrocarburos en los últimos meses, mediante un esquema de contrabando detectado en múltiples operativos en el norte del país. .
De acuerdo con investigaciones a las que tuvo acceso EL UNIVERSAL, Ingemar, vinculada con el megadecomiso de huachicol ocurrido en julio en Coahuila, falseaba las bitácoras de sus carrotanques, reportando que transportaban desperdicios de combustible o aceite quemado, cuando en realidad trasladaban gasolina ilegal proveniente de Estados Unidos.
Las imágenes de rayos X utilizadas en los operativos evidenciaron que los contenedores venían llenos al 100%, a pesar de que la empresa solo declaraba un 8% de capacidad. El combustible estaba destinado a ser comercializado de forma ilegal en territorio mexicano.
Entre los operativos más relevantes se encuentra el del 7 de julio, cuando se aseguraron 129 carrotanques con más de 15 millones de litros de huachicol. Otros casos ocurrieron el 15 de junio, con el decomiso de 3 millones de litros en la aduana de Nuevo Laredo, y el ingreso de 34 carrotanques por Matamoros, con 4 millones 80 mil litros, asegurados después en San Luis Potosí. El 21 de julio se incautaron otros 2 millones 40 mil litros en la misma aduana de Matamoros.
De los más de 24 millones de litros de huachicol decomisados en esos cuatro operativos, 9 millones estaban en vehículos de Ingemar, propiedad de José Merino Valdés Cuervo, quien figura como dueño junto a los empresarios Ricardo Thompson Ramírez, Ricardo Thompson Navarro y el exgobernador de Baja California Ernesto Ruffo Appel.
Los carrotanques asegurados se encuentran ahora bajo resguardo de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), mientras continúan las investigaciones.
Ingemar fue constituida el 3 de octubre de 2018, durante la administración de Enrique Peña Nieto, aunque su expansión se dio a partir del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Inicialmente registrada para más de 30 actividades comerciales no relacionadas con hidrocarburos, la empresa cambió su objeto social en abril de 2019 para ingresar formalmente al mercado energético.
En 2023, la Secretaría de Energía le otorgó a Ingemar cuatro permisos de importación para 500 millones de litros de combustibles, entre gasolina magna, premium, diésel y turbosina. La entrega de estos permisos causó polémica, ya que durante ese periodo la Sener mantenía congeladas más de 8 mil solicitudes similares, y la empresa no contaba con la infraestructura adecuada para operar en el sector.
Un empresario del ramo, que solicitó anonimato, señaló: “Este es un caso único en el que la Secretaría de Energía otorgó permisos a una empresa sin experiencia ni capacidad para transportar combustibles”.
Pese a las irregularidades señaladas, los permisos de importación fueron renovados en 2024, lo que encendió alertas dentro del sector energético nacional.









