Grecia lucha contra decenas de incendios forestales en todo el país, que han provocado evacuaciones masivas, daños en viviendas, tierras de cultivo e instalaciones industriales, mientras los vientos extremos y el calor dificultan los esfuerzos de control.
La agencia noticiosa AMNA reportó 82 incendios, de los cuales 23 permanecen activos. Los fuertes vientos, de hasta 9 en la escala de Beaufort, han avivado las llamas, lo que llevó al Ministerio de Crisis Climática y Protección Civil a movilizar bomberos, guardabosques, aviones y voluntarios.
En la región occidental de Acaya, un incendio cerca de la zona industrial de Patras obligó a evacuar más de 20 asentamientos. Viviendas, instalaciones industriales y tierras de cultivo resultaron dañadas, y al menos tres personas fueron tratadas por quemaduras y problemas respiratorios. El espeso humo también puso en alerta máxima a la prisión de Agios Stefanos, y se suspendió el tráfico en autopistas clave.
En la isla Chios, en el mar Egeo, las llamas afectaron bosques y tierras de cultivo en la zona de Volissos, provocando la evacuación de seis aldeas y tres asentamientos, incluido un campamento para personas con discapacidad. La Guardia Costera y barcos privados rescataron a decenas de personas, mientras que viviendas y una almazara fueron destruidas.
En Zacinto, tres incendios activos a lo largo de 15 kilómetros llevaron a evacuar las aldeas de Agalas y Keri, así como instalaciones turísticas, causando pérdidas de viviendas, estructuras agrícolas y ganado. Las operaciones con helicópteros se complican debido a los vientos y el terreno.
Los incendios en Vonitsa y la región de Preveza también dañaron zonas agrícolas, olivares, establos y bodegas.
Grecia enfrenta en las últimas semanas olas de calor y sequía severa, factores que, junto con los fuertes vientos, han favorecido la rápida propagación de los incendios.









