Al menos 20 personas murieron y otras seis resultaron heridas tras una tormenta de lluvia torrencial que azotó este lunes la aldea de Glori, en el distrito de Swabi, provincia de Khyber Pakhtunkhwa, al noroeste de Pakistán.
El subcomisionado de Swabi, Nasrullah Khan, informó que el fenómeno climático destruyó al menos 15 viviendas, dejando a varias familias atrapadas bajo los escombros o arrastradas por la corriente. “Hasta ahora, se han recuperado más de 20 cuerpos”, detalló el funcionario.
Aunque las precipitaciones cesaron, las operaciones de rescate avanzan lentamente debido a los daños en las carreteras, lo que ha obligado a las autoridades a solicitar apoyo de distritos vecinos.
Un rescatista de la Fundación Alkhidmat confirmó que otras aldeas también resultaron afectadas por las inundaciones repentinas. La falta de comunicaciones y la necesidad de que los equipos se trasladen a pie han generado retrasos en la entrega de ayuda.
Según la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Pakistán (NDMA), desde el 26 de junio las lluvias monzónicas han provocado la muerte de al menos 660 personas y han dejado 935 heridos en todo el país.









