La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este miércoles que por el momento no existen pruebas que vinculen a algún servidor público o miembro de las fuerzas armadas con el narcotráfico.
«Nosotros no establecemos relaciones de contubernio con nadie. Si en una investigación saliera una persona, político o funcionario público vinculado con algún grupo delictivo, se presenta la denuncia y se hace la investigación», dijo la mandataria durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional.
Sheinbaum aclaró que no hay evidencia contra ningún servidor público, ni del Ejército ni de la Marina, y que si se encontrara alguna irregularidad, “no se va a cubrir a nadie”.
Las declaraciones de la presidenta se producen después de que Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, asegurara ante la justicia estadounidense que su organización daba sobornos a policías, militares y políticos para operar en México. Zambada fue detenido el 25 de julio de 2024 en Estados Unidos, sin participación de autoridades mexicanas, y enfrenta cargos por narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado.
Sheinbaum también adelantó que durante la visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se firmará un acuerdo de colaboración sobre delincuencia organizada. Según la mandataria, este convenio permitirá coordinación entre ambos países sin subordinación, en el marco de sus soberanías, abarcando acciones de fuerzas armadas, secretarías, migración y aduanas.
«A nosotros nos interesa la seguridad en México y colaboramos para evitar que la droga llegue a Estados Unidos», concluyó Sheinbaum.









