Lenia Batres Guadarrama, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), propuso una reforma a la Ley de Derecho de Réplica, calificándola como “absolutamente disfuncional”, y pidió que se establezca un mecanismo que contemple sanciones inmediatas a los medios de comunicación que difundan información falsa y no publiquen la réplica correspondiente.
Durante su participación en el programa Largo Aliento de Sabina Berman, la ministra —quien se autodenomina como “la ministra del Pueblo”— señaló que debe existir una “consecuencia muy grande” si un medio no publica la réplica ante una mentira. Según su propuesta, esto incentivaría a que se respete el derecho de respuesta en el mismo espacio donde se difundió la información.
Batres también criticó el funcionamiento de la SCJN, al asegurar que ha observado un “funcionamiento muy oscuro” en la toma de decisiones, con sentencias poco transparentes, resoluciones irregulares y acuerdos entre ministros que llegan ya con juicios resueltos.
Entre sus señalamientos, la ministra mencionó que ha identificado casos de empresas beneficiadas con condonaciones por parte de la Corte, así como exoneraciones a personas señaladas por delitos graves como narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado.
Cuestionada sobre posibles sanciones a ministros salientes, Batres afirmó que eso solo sería posible si existe suficiente información, ya que, aunque hay síntomas de irregularidades, “en teoría, están actuando de manera legal”, por lo que no puede presentar denuncias formales.
Aseguró que se ha vuelto una figura “hostil” dentro del Poder Judicial por hacer públicos estos temas, lo que la ha llevado a confrontar ciertos acuerdos internos. Según narró, fue invitada a integrarse a esa “cúpula judicial” con beneficios como 85 mil pesos mensuales para gastos personales, camionetas blindadas, seguros y privilegios en aeropuertos.
Por otra parte, calificó como “acto cínico” la despedida improvisada de la ministra presidenta Norma Piña en la última sesión ordinaria de la Corte. Señaló que el evento no correspondía hasta que rindiera su último informe de labores, y criticó el discurso de Piña por considerarlo autocomplaciente.
Batres explicó que su decisión de no aplaudir al final del discurso fue deliberada, y aclaró que no es comparable con el momento en que Norma Piña no se levantó ante el expresidente Andrés Manuel López Obrador, ya que en ese caso sí se trataba de un acto protocolario de Estado.
Finalmente, subrayó que uno de los problemas estructurales del sistema judicial es que la Corte es la última instancia, y los ministros solo intervienen cuando se han agotado todas las etapas previas del proceso, lo que dificulta atender los conflictos desde etapas tempranas.









