Monclova, Coahuila — El secretario general del Sindicato Nacional Democrático, Ismael Leija Escalante, confirmó que 35 trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA) han fallecido sin recibir su finiquito, desde que comenzó el conflicto laboral y financiero que mantiene paralizada la siderúrgica.
“Son 35 compañeros que desafortunadamente perdieron la vida esperando su liquidación. Se fueron con la esperanza de recibir algo que les correspondía por años de trabajo”, lamentó Leija Escalante, quien calificó la situación como una de las consecuencias más dolorosas de la crisis industrial que afecta a la región centro de Coahuila.
El dirigente sindical explicó que la venta de AHMSA continúa sin concretarse debido a los recursos legales interpuestos por la empresa Madza, lo que ha frenado el proceso de liquidación.
“Ojalá cambien de postura. Ellos dicen que se les debe dinero, pero hay miles de obreros y familias que también esperan su pago. Todos somos acreedores”, expresó.
Según Leija Escalante, las gestiones para la venta de la acerera avanzan lentamente. Esta semana podrían realizarse nuevas reuniones para conocer el estatus del proceso, y confía en que haya buenas noticias antes de fin de año.
“Nos urge que esto avance, que se destrabe el conflicto y que se empiece a pagar lo que se debe a la gente”, subrayó.
El líder sindical reconoció que la incertidumbre ha obligado a muchos trabajadores a emigrar, mientras otros siguen esperando una resolución.
“Ya no se puede pedir tranquilidad, porque la gente ha perdido la confianza. Ojalá y Dios nos ayude a todos a salir de esta mala experiencia”, declaró.
Esperanza en medio del conflicto
Leija Escalante reiteró que la prioridad del Sindicato Nacional Democrático es garantizar justicia laboral para los miles de trabajadores afectados y los deudos de quienes fallecieron sin recibir su liquidación.
El sindicato mantiene comunicación constante con las autoridades y los intermediarios del proceso para lograr que la venta de AHMSA finalmente se concrete.
Mientras tanto, el panorama sigue siendo incierto para los obreros que dedicaron su vida a la empresa, quienes aún conservan la esperanza de recuperar parte del esfuerzo invertido.
“Queremos que haya resultados, no solo promesas. Nuestros compañeros merecen una respuesta digna”, concluyó Leija Escalante.









