Los movimientos sociopolíticos han estado y seguirán presentes en cualquier tiempo y espacio. Pese a que las redes sociales son un fenómeno relativamente reciente, es un hecho que Facebook, Twitter, YouTube, Instagram y TikTok han transformado la manera en la que nos organizamos y comunicamos, resultando en que el activismo digital comience a formar parte de la vida cotidiana.
Y existen muchos ejemplos, desde sus inicios con la Primavera Árabe, las crecientes protestas virtuales del 8 y 9 de marzo, hasta el reciente caso #TodosSomosLoret, las prácticas hacktivistas que el grupo Anonymous ha implementado el día de hoy contra los servicios de streaming rusos son parte de esta tendencia por protestar digitalmente, pero, ¿qué riesgos existen?
La organización Infoactivismo publicó una serie de las principales amenazas digitales que existen y cómo prevenirlas. “Si bien los riesgos físicos asociados a la protesta son más evidentes e inmediatos, la cosa no es tan simple: un incidente digital puede derivar en amenazas a la integridad física de una o varias personas”, menciona la publicación.
¿Qué se considera una amenaza digital en una manifestación digital?
La organización Socialtic publicó una tipología de ataques digitales, donde definen los ataques digitales como:
Cualquier acción y comportamiento con fines maliciosos mediante el uso de las TIC’s, (teléfonos, sitios web, redes sociales y/o correos electrónicos) con el fin de generar, incitar o agravar un daño, como intimidar, insultar/avergonzar, calumniar/desprestigiar, silenciar/censurar, chantajear/extorsionar, conseguir o robar información”.
Ante esto, clasificaron los ataques en dos: mediante vulneraciones técnicas y mediante vulneraciones humanas.
Entre las vulneraciones técnicas se encuentran:
- El robo de dispositivos
- Accesos no autorizados a redes sociales o correo electrónico
- Ataques de phishing
- Denegación de servicios
- Intervención de dispositivos o intervención de líneas de comunicación.
Por otro lado, las vulneraciones humanas pueden ser:
- Conductas ofensivas, discriminatorias o que inciten al odio
- Amenazas
- Acoso
- Hostigamiento
- Extorsión
- Distribución de información falsa
- Doxing (difusión de información personal en redes)
- Suplantación y robo de identidad
- Remoción y bloqueo de contenidos
Las recomendaciones que ofrece Infoactivismo para mitigar estos daños son las siguientes:
- Documentar y reportar contenido discriminatorio
- Configurar las opciones de privacidad de redes sociales y correo electrónico
- Conocer las normas de comunidad y utilizar las opciones que ofrecen las plataformas para reportar contenido ofensivo o intimidatorio
- Contar con un registro de incidentes (enlaces, capturas de pantallas y fechas) e incluir acciones y respuestas relacionadas
- Contar con una red de apoyo que pueda responder ante la solicitud en lo físico, legal, digital y psicoemocional
- Evitar compartir información privada o sensible en espacios digitales
- Establecer y configurar alertas de contenido nuevo en internet sobre tu persona (por ejemplo, alertas de contenido de Google)
- Busca la opción de apelar a través de la plataforma (en el caso de remoción de contenidos).









