Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización del partido Morena e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, rompió el silencio tras la polémica por su reciente viaje a Japón. En un comunicado publicado en redes sociales, aseguró que la travesía fue costeada con sus propios recursos y acusó a sus opositores de emprender una “campaña de linchamiento político impregnada de odio, clasismo y calumnias”.
La controversia se desató luego de que el periodista Claudio Ochoa, del medio Latinus, difundiera imágenes de López Beltrán en lugares exclusivos durante su estancia en Tokio. La filtración coincidió con su ausencia en una reunión extraordinaria del Consejo Nacional de Morena, lo que alimentó especulaciones sobre el financiamiento de su viaje.
Ante esto, López Beltrán explicó que informó previamente a la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, sobre su intención de vacacionar tras “extenuantes jornadas de trabajo”. Reiteró que el viaje fue financiado con su salario y negó rotundamente haber utilizado medios oficiales o recursos del Estado.
“Viajé en aerolíneas comerciales y pagué 7 mil 500 pesos diarios en un hotel, incluido el desayuno”, afirmó, desmintiendo versiones que lo ubicaban en un hotel de 50 mil pesos por noche y en un avión privado o militar.
En su declaración, también lanzó duras críticas a la oposición, acusándola de haberlo espiado y acosado con fines políticos. “Mis adversarios y los hipócritas conservadores que solo suelen ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, mandaron a sus espías para atacarme”, dijo.
Finalmente, el funcionario subrayó su compromiso con los principios del movimiento de la Cuarta Transformación, y afirmó que su conducta pública se guía por la austeridad y la honestidad, siguiendo el ejemplo de la presidenta Claudia Sheinbaum. “No somos iguales. Nosotros no mentimos, no robamos y no traicionamos al pueblo de México”, concluyó.
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