Monclova, Coahuila. — Momentos de pánico se vivieron este domingo en el Panteón Municipal Guadalupe de Monclova, cuando un enjambre de abejas atacó a decenas de personas que acudían a visitar las tumbas de sus familiares con motivo del Día de Muertos.
La principal necrópolis de la ciudad se encontraba llena de visitantes cuando, repentinamente, el enjambre comenzó a desplazarse entre los pasillos, provocando que muchas personas corrieran para ponerse a salvo, mientras otras resultaron con múltiples picaduras.
El comandante del Cuerpo de Socorros de la Cruz Roja, Juan José Villa, confirmó que varios asistentes fueron atendidos en el lugar, aunque ninguno de los casos ameritó traslado hospitalario.
“Se brindó atención a algunas personas afectadas por las abejas; todas presentaron lesiones leves y no hubo necesidad de llevar a nadie al hospital”, explicó el socorrista.
Por su parte, el director de Protección Civil Municipal, Pedro David Alvarado Flores, informó que personal de la dependencia intervino de inmediato para controlar la situación y retirar el enjambre, evitando nuevos ataques.
“Se actuó rápidamente para garantizar la seguridad de quienes se encontraban en el panteón. No hubo personas hospitalizadas y el área quedó bajo resguardo”, detalló.
Paramédicos de distintos cuerpos de rescate apoyaron en la atención de las personas con reacciones leves por las picaduras. El área afectada fue acordonada con cinta amarilla, y se determinó mantener la restricción hasta que disminuya la afluencia de visitantes.
Aunque las autoridades aseguraron que no hubo traslados hospitalarios, algunos testigos indicaron que varios afectados se dirigieron por sus propios medios a clínicas particulares debido al dolor e inflamación provocados por las picaduras.
Elementos de Protección Civil y Servicios Públicos localizaron el panal y trabajaron en su retiro seguro, con el fin de evitar nuevos incidentes.
Las autoridades municipales exhortaron a la población a reportar cualquier presencia de enjambres o colmenas en espacios públicos, especialmente durante los días de alta concurrencia en panteones.
El hecho no pasó a mayores, pero dejó un susto generalizado entre las familias que acudieron al camposanto para recordar a sus difuntos en una jornada que, por momentos, se tornó caótica.









