Calderón dejó entrar a la DEA hasta la cocina, coinciden especialistas

De acuerdo con especialistas en temas de narcotráfico, la agencia estadounidense ha roto todas las reglas en México y actúa de manera unilateral, generando tensiones a nivel de gobiernos.

¿Cuántos agentes de la DEA hay en México?, ¿portan armas?, ¿qué trabajos realizan?, éstas son algunas de las interrogantes sin respuesta que han generado polémica sobre la actuación de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en territorio nacional, hoy en la mira por su participación en la detención del General Salvador Cienfuegos Zepeda. Expertos en temas de narcotráfico coinciden en que esta agencia estadounidense trabaja de manera unilateral, sin acuerdo con las autoridades mexicanas y muchas veces bajo el cobijo del propio Gobierno federal, como en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, donde “se metieron hasta la cocina”.

La DEA, creada en julio de 1973 bajo la presidencia de Richard Nixon, es la agencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos que se dedica a la lucha contra el contrabando y el consumo de drogas en ese país, pero su trabajo se extiende en 68 países, incluido México, donde mantiene oficinas en 10 ciudades: Tijuana, Ciudad Juárez, Nogales, Hermosillo, Monterrey, Matamoros, Mazatlán, Guadalajara, Mérida y la Ciudad de México.

En México, de acuerdo con expertos en narcotráfico, el papel de esta agencia ha rebasado los límites, generando conflictos entre ambos países. El último episodio fue el caso del General Salvador Cienfuegos, detenido el pasado 15 de octubre en Los Ángeles, acusado por presuntos nexos con el narcotráfico y lavado de dinero, y donde el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador desplegó su artillería diplomática para que le retiraran los cargos en Estados Unidos y lo regresaran a México.

“La actuación de la DEA en México siempre ha sido polémica, algunas veces actuando de manera unilateral, sin acuerdo con las autoridades mexicanas, y en esos términos parece que se actuó en el caso del General Cienfuegos”, explicó en entrevista Javier Oliva Posada, profesor investigador de tiempo completo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “La actuación de la DEA ha generado tensiones a nivel de gobiernos”.

De acuerdo con Guadalupe Correa-Cabrera, profesora asociada en la Universidad de George Mason (Virginia, EU), la DEA “está enojada” por la desestimación de cargos contra Cienfuegos en Estados Unidos. “Era su gran triunfo, pero al final tuvieron que doblar las manos y entregar su carpeta, parece ser que esta agencia no se coordinó con otras de ese país y se fue por la libre, por eso la actuación del Fiscal William Barr. La DEA va a estar más observada por el propio Estados Unidos”.

Para ambos especialistas, la DEA ha roto todas las reglas en México, empezando por el hecho de que por años estuvieron armados aún cuando no podían.

“No sabemos cuántos agentes hay, ellos actúan por la libre, se les ha dado campo libre. En el tema de Cienfuegos el papel de la DEA queda exhibido porque no se operó colaborando con México, además, no se coordinaron con las propias agencias de su país”, dijo Correa-Cabrera, autora del libro Los Zetas Inc. (Planeta, 2018).

Jesús Esquivel, corresponsal en Washington de la revista Proceso, revela en su libro La DEA en México. Una historia oculta del narcotráfico contada por los agentes (Grijalbo, 2013), testimonios de exagentes de la DEA quienes afirman que en México trabajan armados, lo cual estaba prohibido hasta 2015, cuando una modificación a la Ley de Armas de Fuego permitió a agentes extranjeros armarse en territorio nacional.

Si bien el uso de armas ya es permitido en México, otras restricciones del acuerdo establecido el 3 de julio de 1992 han sido violadas por agentes de la DEA, de acuerdo con los especialistas.

El acuerdo, publicado en el Diario Oficial de la Federación, señala una serie de normas establecidas por las secretarías de Gobernación, Relaciones Exteriores y la PGR (hoy FGR) para la operación de los agentes en México, entre ellas, que cualquier información que tengan conocimiento en territorio nacional será transmitida inmediatamente a las autoridades competentes; que todos los agentes deben ser acreditados, y que sus actividades se limitarán a servir de enlace para el intercambio de información.

Pero estas violaciones a las reglas impuestas por México a veces se dieron con el permiso de las autoridades, señalaron los especialistas.

“En la época del Presidente Calderón el papel de la DEA creció, se decía que todas las agencias de Estados Unidos se metieron hasta la cocina”, detalló la profesora asociada en la Universidad de George Mason, Guadalupe Correa-Cabrera. “De hecho la DEA cooperó de manera cercana con Genaro García Luna en la Secretaría de Seguridad Pública, ellos determinaron mucho la estrategia de ir por los capos, de cortar cabezas”.

El profesor de la UNAM, Javier Oliva Posada, precisó que esta fuerte presencia de la DEA en el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) fue producto de la Iniciativa Mérida, un tratado internacional de seguridad, en vigor desde junio de 2008, establecido por Estados Unidos en acuerdo con México y países de Centroamérica, cuya finalidad es combatir el narcotráfico en la región.

“La fuerte presencia de la DEA fue producto de la Iniciativa Mérida, en donde entre otros aspectos se incrementa el nivel de cooperación y de presencia de algunas agencias internacionales estadounidenses, incluyendo a la DEA”, indicó.

Esta Iniciativa Mérida, que sirvió en sexenios anteriores a gobiernos mexicanos para recibir de Estados Unidos armamento y otros recursos para combatir al narcotráfico, quedó sin efecto para México en el sexenio del Presidente Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con el Canciller Marcelo Ebrard.

“El Gobierno mexicano ha expresado ya en varias ocasiones que esta iniciativa se debe de rehacer, es decir, para nosotros ya la Iniciativa Mérida quedó sin efecto”, dijo el 18 de noviembre en la conferencia mañanera del Presidente. “México no ha solicitado ni un helicóptero a Estados Unidos en el marco del esquema de colaboración”.

Desde su creación, en 1973, la DEA ha estado presente en México y su actuación ha cambiado dependiendo del Presidente en turno, los expertos en narcotráfico coinciden en que la administración de López Obrador ha puesto más barreras al trabajo de los agentes estadounidenses en el país.








Información vía: Sin Embargo

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