Washington, D.C. .- La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó al Gobierno del presidente Donald Trump a reanudar las deportaciones de migrantes hacia terceros países, incluso cuando no tengan la nacionalidad de esas personas.
La resolución surgió a partir de una solicitud de emergencia presentada por el Departamento de Justicia para suspender una decisión del juez federal Brian Murphy, quien había determinado que esta política del Departamento de Seguridad Nacional no podía aplicarse bajo las condiciones establecidas por el Gobierno.
Con la intervención de la Corte Suprema, la administración de Trump podrá continuar temporalmente con este mecanismo de expulsión mientras avanza la disputa legal.
Más de 25 mil deportaciones
De acuerdo con un recuento citado por organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, más de 25 mil personas han sido enviadas a 29 países mediante esta política implementada durante el año pasado.
La mayoría de las expulsiones, según esos grupos, han tenido como destino México, aunque también se han realizado traslados hacia otros países.
Entre los destinos señalados se encuentran Sudán del Sur, Uganda, Guinea Ecuatorial, Liberia y la República Centroafricana.
El caso de Sudán del Sur ha generado especial atención debido a las condiciones de seguridad de ese país. El Departamento de Estado estadounidense mantiene advertencias para sus ciudadanos sobre riesgos relacionados con delincuencia, secuestros y conflictos armados.
Continúa la disputa en tribunales
La controversia comenzó a partir de una demanda colectiva presentada por organizaciones que defienden los derechos de los migrantes. Los grupos buscan impedir que el Gobierno envíe a personas a terceros países sin proporcionarles previamente información suficiente y la posibilidad de argumentar que podrían enfrentar riesgos o daños en el lugar de destino.
El juez Brian Murphy había intervenido para limitar estas deportaciones, pero el Gobierno federal apeló sus decisiones ante tribunales superiores.
La Corte Suprema ya había intervenido anteriormente en el caso, al suspender una orden preliminar emitida por Murphy que buscaba detener las expulsiones.
La nueva decisión permite a la administración Trump continuar con las deportaciones hacia terceros países mientras el litigio sigue su curso. El caso podría tener nuevas resoluciones conforme los tribunales analicen de manera definitiva los alcances y la legalidad de esta política migratoria.









