Decomisan 13 mil prendas de la AFI y otras corporaciones de seguridad

Desde la guerra contra el narco, el crimen organizado y la delincuencia buscaron el uso de uniformes

Al escuchar las detonaciones, los vecinos de la unidad habitacional se inquietaron y llamaron al número de emergencias. Enseguida el Centro de Control y Comando (C2) Oriente emitió la alerta y envió una patrulla a la calle Santa Teresa, en la colonia Tepalcates, Iztapalapa, en la Ciudad de México. Al arribar los policías, algunos habitantes contaron que había un sujeto armado en el estacionamiento.

Cuando el hombre notó la presencia policial, emprendió la huida e intentó ingresar a su departamento. Sin embargo, antes de cruzar la puerta fue detenido. La sorpresa de los agentes no fue el arma que portaba el sujeto, sino que en el interior observaron a simple vista cartuchos de diversos calibres, estupefacientes, cargadores de armas y granadas de humo.

Aquel 15 de abril de 2020 también encontraron chalecos antibalas con insignias del Ejército mexicano y una camisola de la Policía Federal (PF), apócrifas.

Este lugar no es el único donde se han encontrado prendas pertenecientes a fuerzas de seguridad. Tan sólo entre diciembre de 2006 y mediados de 2019 se aseguraron 13 mil 94 uniformes tácticos, entre originales y apócrifos, en todo el país, de acuerdo con información obtenida en varias solicitudes de transparencia.

Según los documentos, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) incautó siete mil 599 uniformes de tipo militar. La Fiscalía General de la República (FGR) decomisó cinco mil 307 prendas, sin especificar el tipo de corporación o si eran réplicas u originales, en el periodo de tiempo mencionado.

A su vez, la Secretaría de Marina (Semar) informó que aseguró 188 guerreras y pantalones apócrifos con insignias de la Sedena, Semar, PF y policías estatales, de 2013 a 2019.

Desde el inicio de la guerra contra el narcotráfico, el crimen organizado y la delincuencia común se adecuaron a formas de operar a través del uso de uniformes originales y apócrifos de distintas dependencias de seguridad. De este modo se camuflaban para moverse por distintos puntos del país y evadir a las autoridades.

En ocasiones también se disfrazan para hacer creer a la sociedad que forman parte de elementos castrenses, federales o estatales y operar con mayor impunidad. En algunos casos era para cometer asesinatos, levantones, secuestros y otra clase de delitos.

No solo eso. También han clonado vehículos oficiales. Al menos la extinta Comisión Nacional de Seguridad dio a conocer que entre 2007 y 2016 aseguró 60 unidades a la delincuencia organizada, con logotipos de la Sedena, PF, SEIDO, Secretaría de Seguridad Pública, Semar y policías municipales y estatales de distintas entidades.

Además, informó sobre la detención de mil 254 personas aseguradas en posesión de prendas tácticas pertenecientes a instituciones policiales y castrenses en el mismo periodo.

Carlos Vilalta, investigador y miembro de CentroGeo, explica que en los últimos años es menos común que los criminales se disfracen o aparenten ser de las fuerzas armadas como antes sucedía, para cometer delitos. Sin embargo, la delincuencia organizada cada vez está más equipada en cuanto a armamento.

“Los miembros del crimen organizado tienen cada vez más equipamiento militar, tipo Barret… y lo están utilizando contra las fuerzas armadas. Se ve esta corriente de armamentismo por parte de sicarios, por parte de fuerzas, digamos asesinos contratados por los cárteles. Se nota un reforzamiento militarizado”, destaca.

El artículo 250 bis 1 del Código Penal Federal señala que se impondrá de uno a seis años de prisión y de cien a trescientos días multa a quien almacene, distribuya, posea o introduzca al territorio nacional uniformes o divisas de las fuerzas armadas o de cualquier institución de seguridad pública falsificadas.

Lo mismo a quien adquiera uniformes de las fuerzas armadas o cualquier institución de seguridad pública, falsificadas; use vehículos con balizaje, colores, equipamiento, originales, falsificados o con apariencia tal que se asemejan a los vehículos utilizados por las fuerzas armadas o instituciones de seguridad pública, y a quien utilice uniformes… con el objeto de hacerse pasar por servidor público.

Tamaulipas es el estado con más número de aseguramientos de prendas tácticas, con tres mil 520, donde por mucho tiempo operaron los extintos cárteles de los Zetas y el Golfo, y tras su fractura se desprendieron varias células, entre ellas el Cártel del Noroeste. Le sigue Sinaloa, con mi 169, bastión del grupo organizado que lleva el mismo nombre.

Luego está Michoacán, con mil 94 uniformes, tierra de los extintos Caballeros Templarios y La Familia Michoacana, y donde ahora predomina el Cartel Jalisco Nueva Generación en disputa con el grupo criminal de Los Viagra. Le sigue Guerrero, con 803, territorio peleado por al menos 14 grupos delincuenciales, entre ellos Los Rojos, Los Ardillos y El Cartel del Sur.

En la lista de decomisos también aparecen Durango, con 767; Chihuahua, con 710; Sonora, con 708; Zacatecas, con 671, Ciudad de México, con 610 y Nuevo León, con 479.







Información vía: El Sol de México

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