Cancún, Quintana Roo. — La organización ambientalista Sélvame del Tren denunció presuntos hundimientos en los pilotes instalados en cenotes y cavernas del Tramo 5 del Tren Maya, que conecta Cancún con Tulum.
De acuerdo con el colectivo, personal del Ejército realiza trabajos de apuntalamiento en columnas, lo que —afirman— evidenciaría problemas en la estabilidad de la obra.
El ambientalista José Urbina aseguró que estas intervenciones podrían deberse a hundimientos derivados de fallas constructivas o la fragilidad del terreno.
Según lo expuesto, la perforación en roca caliza, característica de la región, puede generar microcolapsos en el subsuelo, los cuales se verían agravados por el peso de la infraestructura y la vibración del tren en operación.
Por su parte, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) indicó que no cuenta con información al respecto sobre los señalamientos realizados por el colectivo.
Durante la construcción del Tren Maya, el trazo del Tramo 5 fue modificado para internarse en la selva por decisión del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que implicó la instalación de miles de pilotes a gran profundidad.
Desde 2024, activistas han documentado posibles afectaciones ambientales, como contaminación del agua y corrosión en estructuras.
Ese mismo año, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reconoció ante un juez la existencia de daños en cenotes, cavernas y ríos subterráneos, así como incumplimientos a normas ambientales.
El ingeniero civil Wilberth Esquivel difundió imágenes en las que se observan labores para reforzar la estructura, mientras —según el testimonio— se le advertía que no podía grabar por tratarse de una zona federal.El proyecto del Tren Maya, cuyo costo supera los 500 mil millones de pesos, fue declarado como obra de seguridad nacional durante su desarrollo.









