Como parte de su gira Hecho en México, Alejandro Fernández llegó a la capital coahuilense el pasado 8 de octubre para ofrecer un espectáculo que prometía mucho a los saltillenses, pero los problemas de logística por parte de la organización y el escueto boletaje vendido hicieron de la velada un dolor de cabeza para los asistentes, quienes solo llenaron el Estadio Francisco I. Madero a un 35 por ciento de su capacidad.
Largas filas de espera a las afueras del inmueble fueron las primeras quejas de los fanáticos de El Potrillo, ya que los organizadores solo dispusieron un acceso al Estadio, generando filas que abarcaban varias cuadras a las afueras del recinto.
Una vez adentro, los espectadores replicaron vía redes sociales el poco personal trabajando para señalar los asientos, propiciando el caos y la molestia entre los asistentes, mientras otros aseguraban que los boletos adquiridos no correspondían a los lugares asignados.
El show comenzó pasadas las 22:30 horas, y aunque el cantante de regional mexicano hizo todo lo posible para ofrecer un espectáculo de altura, la molestia de los fanáticos con los organizadores y el poco aforo del evento fueron el común denominador durante la noche.
“El concierto excelente, la organización muy deficiente… adentro no había señalización y tenías que estar buscando cómo llegar a tu lugar. A la salida se hizo un cuello de botella porque solo había una puerta abierta”, comentó una usuaria de redes sociales.

“Saltillo no está preparado. Qué lástima que tengamos que ir a otros estados a ver un buen concierto”, señaló uno más, destacando que los organizadores deben poner más atención en la organización de eventos.

La empresa que organizó el evento lleva por nombre 4.40 Conciertos y no sería la primera vez que los asistentes muestran su descontento ante la manera en la que gestionan los espectáculos.









