Un grupo de científicos descubrió que el pez spotted ratfish, que habita el noreste del océano Pacífico, presenta dientes verdaderos creciendo sobre su cabeza. El hallazgo, realizado en machos adultos de la especie, desafía lo que hasta ahora se sabía sobre la evolución de la dentición en vertebrados.
El rasgo fue detectado sobre una estructura cartilaginosa llamada tenaculum, que se ubica entre los ojos del pez y se despliega como un gancho cubierto de dientes. Esta estructura especializada aparece solo en machos adultos y se utiliza para sujetarse a la hembra durante el apareamiento.
El estudio fue publicado recientemente en Science Daily, y utilizó microscopía avanzada, análisis genéticos y tomografías computarizadas para confirmar que los dientes del tenaculum se desarrollan a partir de la lámina dental, el mismo tejido que da origen a los dientes orales en vertebrados. Esto descarta que sean simples dentículos dérmicos como los que tienen los tiburones o rayas.
Según Karly Cohen, investigadora de la Universidad de Washington, esta es la primera vez que se documentan “dientes verdaderos fuera de la mandíbula en un vertebrado”. El hallazgo sugiere que la capacidad de formar dientes en otras partes del cuerpo podría ser más común de lo que se pensaba.
Los investigadores también observaron que tanto muestras actuales como fósiles de especies emparentadas con la spotted ratfish muestran indicios similares. Incluso se identificaron los mismos genes dentales que se activan en la boca, funcionando también en esta estructura craneal.
La tenaculum cumple funciones tanto reproductivas como de competencia, ya que ayuda al macho a sujetar a la hembra durante el apareamiento y también puede disuadir a otros rivales por su apariencia.
El estudio, liderado por Gareth Fraser de la Universidad de Florida y Michael Coates de la Universidad de Chicago, replantea las bases de cómo y dónde pueden desarrollarse los dientes en el cuerpo de los vertebrados. La tenaculum varía en tamaño y puede tener de siete a ocho filas de dientes, según el grado de madurez sexual del pez.
Otro aspecto sorprendente es que, aunque ambos sexos muestran señales de esta estructura en etapas tempranas del desarrollo, solo los machos adultos llegan a desarrollarla completamente, en sincronía con otros órganos reproductivos como los claspers pélvicos.
El hallazgo no solo rompe paradigmas sobre la ubicación de los dientes en vertebrados, sino que también abre nuevas líneas de investigación evolutiva. Los autores creen que es probable encontrar estructuras dentadas similares en otras especies aún no estudiadas a fondo.
“Es probable que haya más dientes fuera de la mandíbula de lo que creíamos”, afirmó Cohen. Este descubrimiento podría cambiar la comprensión clásica de la evolución dental, y ofrecer una nueva perspectiva sobre cómo la naturaleza adapta estructuras para funciones específicas como la reproducción y defensa.









