El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció una nueva política de restricción de visas dirigida a funcionarios extranjeros que participen o sean cómplices en la censura contra ciudadanos estadounidenses. Según declaró en sus redes sociales, esta medida busca proteger la libertad de expresión, que calificó como un derecho innato de los estadounidenses sobre el cual ningún gobierno extranjero tiene autoridad.
Rubio afirmó que durante años los estadounidenses han sido multados, acosados e incluso procesados por ejercer su derecho a expresarse libremente fuera del país. Por ello, sentenció que quienes contribuyan a socavar los derechos de los ciudadanos estadounidenses “no deberían tener el privilegio de viajar a nuestro país”, independientemente de si se trata de autoridades en América Latina, Europa o cualquier otra región.
El anuncio se produce un día después de que el Departamento de Estado suspendiera temporalmente la programación de nuevas entrevistas para la obtención de visas de estudiantes y visitantes de intercambio. Un funcionario estadounidense, citado por The Associated Press (AP), indicó que esta decisión no afectará a quienes ya tenían entrevistas agendadas antes del anuncio.
De acuerdo con un informe firmado por Rubio y citado por AP, la medida tiene efecto inmediato y forma parte de una expansión en la revisión de redes sociales como parte del proceso de verificación para solicitantes de visa. Mientras tanto, las secciones consulares no podrán agregar nuevas citas hasta que se emitan directrices actualizadas.
Tammy Bruce, portavoz del Departamento de Estado, señaló que el país seguirá usando “todas las herramientas disponibles” para evaluar a quienes desean ingresar a EE. UU., incluyendo estudiantes internacionales. Según dijo, están utilizando todos los recursos necesarios para garantizar la seguridad en el proceso migratorio.
Además, una semana antes de este anuncio, el gobierno estadounidense revocó a la Universidad de Harvard su capacidad de patrocinar visas para estudiantes internacionales, afectando directamente a más de una cuarta parte de su alumnado, compuesto por extranjeros de 140 países.
Entre los afectados se encuentra la princesa Isabel de Bélgica, heredera al trono, quien estudia una maestría en Políticas Públicas en Harvard. Según medios como NBC News y Reuters, el Palacio Real belga está monitoreando la situación. Lore Vandoome, portavoz del Palacio, declaró que aún se están evaluando las consecuencias del anuncio. Xavier Baert, director de comunicación, añadió que esperan mayor claridad en los próximos días y semanas.









