Washington, Estados Unidos .- El gobierno de Estados Unidos reforzó los requisitos para la obtención de visas al ampliar la revisión de redes sociales a nuevas categorías de solicitantes, una medida que forma parte de la estrategia migratoria impulsada por el presidente Donald Trump para fortalecer los controles de ingreso al país.
De acuerdo con el Departamento de Estado, el análisis de la actividad en plataformas digitales permitirá verificar que los solicitantes cumplen con las disposiciones establecidas por la legislación estadounidense y que no representan un riesgo para la seguridad nacional.
La decisión fue difundida por la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien compartió información publicada por el medio Daily Signal sobre la expansión de este mecanismo de revisión a otros tipos de visas.
Hasta ahora, este procedimiento ya era obligatorio para diversas categorías, como las visas destinadas a estudiantes extranjeros y participantes en programas de intercambio cultural. Con la actualización de la política, el requisito también abarcará a periodistas internacionales y a ciertos ciudadanos de México y Canadá que viajen a territorio estadounidense.
Según el reporte de Daily Signal, la disposición aplicará específicamente a personas mexicanas y canadienses que ingresen al país por motivos de negocios bajo el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como a sus familiares dependientes.
Como parte del proceso, los solicitantes deberán configurar sus cuentas en redes sociales con acceso público, permitiendo que las autoridades migratorias revisen la información disponible durante la evaluación de sus solicitudes.
La medida ha generado críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos civiles y de la privacidad, las cuales advierten que este tipo de revisiones podría vulnerar la protección de los datos personales y la libertad de expresión de los usuarios.
El endurecimiento de los filtros migratorios se suma a otras acciones implementadas por la administración Trump, que ha convertido el combate a la inmigración irregular en uno de los ejes de su política, al tiempo que ha incrementado las restricciones para diversas modalidades de ingreso legal al país.
En ese contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha reiterado que obtener una visa estadounidense constituye «un privilegio y no un derecho», argumento con el que el gobierno ha defendido las nuevas disposiciones.
Además, autoridades estadounidenses prevén la entrada en vigor de nuevas reglas para periodistas extranjeros, las cuales limitarían sus estancias a un máximo de 240 días, equivalentes a aproximadamente ocho meses. No obstante, la normativa contempla la posibilidad de solicitar renovaciones por periodos similares, siempre que el Congreso no bloquee su implementación.









