Un nuevo estudio internacional descubrió que las estrellas más masivas del universo primitivo se originaron principalmente como sistemas binarios, es decir, en pares, un fenómeno similar al que ocurre con muchas estrellas de la Vía Láctea, informó la Universidad de Tel Aviv.
La investigación, publicada en la revista Nature Astronomy, fue liderada por Tomer Shenar (Universidad de Tel Aviv), Hugues Sana (Universidad Católica de Lovaina, Bélgica) y Julia Bodensteiner (Universidad de Ámsterdam, Países Bajos). Se trata de la primera evidencia sólida de que los pares de estrellas masivas eran comunes en el universo temprano, incluso más de lo que se observa en la actualidad.
De acuerdo con los expertos, este hallazgo permitirá comprender mejor la formación de galaxias, la evolución de los agujeros negros y el origen de los elementos pesados.
Las estrellas masivas poseen al menos 10 veces la masa del Sol y pueden liberar más energía que un millón de soles. Estas astros moldean las galaxias, producen la mayoría de los elementos pesados y culminan su vida en explosiones de supernovas, que dejan tras de sí estrellas de neutrones o agujeros negros.
En la Vía Láctea, la mayor parte de estas estrellas surgen en sistemas binarios cerrados, donde orbitan muy próximas, intercambian material o incluso llegan a fusionarse, modificando su evolución y destino.
Para comprobar si esto también ocurría en el universo primitivo, los investigadores utilizaron el Very Large Telescope en Chile y observaron alrededor de 1,000 estrellas masivas en la Pequeña Nube de Magallanes, una galaxia cercana con condiciones químicas similares a las de los orígenes del cosmos.
El análisis reveló que al menos 70 % de las estrellas más masivas pertenecen a sistemas binarios estrechos, confirmando que esta forma de nacimiento fue predominante en los primeros tiempos del universo.









