Estados Unidos — La Fiscalía de Estados Unidos presentó una acusación formal contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ante una corte federal en Manhattan, donde lo señala como presunto responsable de encabezar una red criminal transnacional que habría operado durante más de dos décadas para el tráfico de cocaína hacia territorio estadounidense.
De acuerdo con el documento judicial, la acusación fue validada por un Gran Jurado y consta de 25 páginas, en las que se detallan cargos por narcotráfico, conspiración criminal y delitos relacionados con armas. En el expediente también aparecen señalados altos funcionarios venezolanos y personas del entorno político y familiar del mandatario, entre ellos Diosdado Cabello, Cilia Flores y Nicolás Maduro Guerra.
Según las investigaciones, entre 2003 y 2011 se habrían coordinado envíos de grandes cargamentos de droga desde puertos venezolanos, los cuales transitaban por México antes de llegar a Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses aseguran que cada operación transportaba varias toneladas de cocaína, con presunta protección de sectores militares venezolanos.
La acusación también establece vínculos con el Cártel de Sinaloa y con Joaquín “El Chapo” Guzmán. Los fiscales señalan que se financiaron laboratorios en Colombia y que territorio venezolano fue utilizado como ruta estratégica para el narcotráfico. En estas operaciones habrían participado grupos armados como las FARC y el ELN, mediante traslados aéreos y marítimos con apoyo logístico especializado.
El documento judicial describe hechos ocurridos entre 2006 y 2025. En uno de los casos, se menciona el envío de más de cinco toneladas de cocaína a bordo de un avión con destino a México. Tras su incautación, presuntamente se realizaron pagos millonarios a funcionarios venezolanos. Además, se señala la emisión de pasaportes diplomáticos para facilitar desplazamientos y operaciones financieras.
La investigación también incluye señalamientos contra el Tren de Aragua, organización a la que se atribuye el control de rutas costeras y la provisión de escolta y logística para los cargamentos. De acuerdo con la Fiscalía, estas acciones consolidaron una estructura criminal transnacional.
El proceso judicial continuará en Nueva York y podría extenderse varios meses, dependiendo de las resoluciones legales que adopte la corte federal.









