El estado de Florida anunció este miércoles su decisión de poner fin a todos los mandatos de vacunación, incluidos los aplicables a niños en edad escolar, lo que lo convertiría en el primer estado de Estados Unidos en hacerlo.
El cirujano general Joseph Ladapo afirmó en conferencia de prensa que los actuales requisitos limitan el derecho de los padres a tomar decisiones sobre la salud de sus hijos.
De concretarse, la medida significaría la salida de Florida de una práctica histórica que ha contribuido durante décadas a incrementar las tasas de vacunación y reducir la propagación de enfermedades infecciosas.
El anuncio desató críticas inmediatas de expertos y funcionarios de salud pública. La representante demócrata Anna Eskamani calificó la decisión como «temeraria y peligrosa», advirtiendo en la red social X que podría provocar brotes de enfermedades prevenibles.
La líder demócrata del Senado estatal, Lori Berman, señaló que Florida ya contempla excepciones médicas y religiosas a la vacunación infantil, por lo que eliminar el requisito es “ridículo” y un riesgo innecesario.
Por su parte, el doctor Paul Offit, director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia, aseguró al Washington Post que esta decisión “sin precedentes” abre la puerta al regreso del sarampión y otras enfermedades infecciosas, lo que expondría a los niños a peligros evitables.
La medida todavía deberá pasar por el proceso legislativo estatal para entrar en vigor, pero ya ha colocado a Florida en el centro de un intenso debate nacional sobre salud pública y derechos individuales.









