“Yo caí a prisión porque me le enfrenté, porque no cedí a las presiones de Enrique Peña Nieto, porque no estuve de acuerdo con sus políticas públicas, no estuve de acuerdo en que él quisiera manipular tanto al estado de Sonora como a mi gobierno y me le enfrenté y me costó muy caro, y fui un preso político de los corajes y de la desmedida abuso (sic) de poder que hizo el presidente Peña Nieto, utilizando por supuesto a toda la estructura de su partido aquí y a Claudia Pavlovich”, acusó el ex gobernador Guillermo Padrés, en entrevista con Luis Alberto Medina, de Proyecto Puente, compartida con Aristegui Noticias.
Sobre las presiones que recibió, contó que fue para que cerrara el Acueducto Independencia, a lo cual se negó.
“Un día recibo una llamada de Osorio Chong, y lo recuerdo muy bien, yo creo que nunca se me va a olvidar, el secretario de Gobernación en aquel entonces, y me dice: gobernador, necesito platicar contigo, te tengo un recado del presidente de la República“, contó el ex gobernador, ante la sorpresa porque Peña Nieto no lo había recibido previamente.
Se trasladó a la Ciudad de México, a las oficinas de Segob en Bucareli y ahí vio a Osorio Chong “con una cara muy dura, desde que lo vi sentí una mala vibra”.
“Me dice: tengo un mensaje del presidente para ti. A sus órdenes, le digo, platíqueme. El presidente te pide que cierres el Acueducto Independencia.
“Me cayó como bomba, sentí un escalofrío, me quedé en silencio, no lo podía dimensionar. ¿Cómo, señor secretario? Déjame explicarte cómo vamos a dejar una obra de cerca de 4 mil millones de pesos… nomás porque me estás pidiendo que lo cierre, lo cierro, debe haber otras opciones. Que no hay otra opción, lo vas a cerrar“, le advirtió Chong según narró Padrés.









