El Senado de la República aprobó la Estrategia Nacional de Seguridad Pública 2024-2030, la cual busca combatir la violencia y garantizar la seguridad en México a través de políticas enfocadas en prevención, inteligencia y coordinación entre instituciones.
La estrategia fue respaldada con 105 votos a favor, 16 en contra y una abstención. Tras la aprobación, Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), agradeció al Senado y reafirmó su compromiso de fortalecer la seguridad en el país trabajando de manera conjunta con la SEDENA, SEMAR, Guardia Nacional y FGR.
“Bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, reafirmamos nuestro compromiso de construir un México más seguro”, declaró Harfuch en su cuenta oficial de X el jueves 1 de mayo.
La Estrategia Nacional de Seguridad está fundamentada en cuatro ejes principales: atención a las causas de la violencia, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la inteligencia e investigación, y una mayor coordinación entre el Gabinete de Seguridad y las entidades federativas.
En su contenido, la estrategia propone acciones para el bienestar social como acceso a la educación, salud, empleo y cultura; el fortalecimiento de una Guardia Nacional con supervisión civil; la creación de una Subsecretaría de Inteligencia e Investigación Policial dentro de la SSPC; y el intercambio de información entre niveles de gobierno para detener a generadores de violencia.
Entre sus principales objetivos, se destacan la reducción de delitos de alto impacto, el combate a la impunidad, el fortalecimiento de la prevención del delito y la neutralización de organizaciones criminales.
La aprobación no estuvo exenta de críticas. Miguel Ángel Riquelme, senador del PRI, calificó la estrategia como una repetición de políticas fallidas del pasado, asegurando que “la violencia ha rebasado la gobernabilidad del Estado mexicano”.
Por otro lado, Clemente Castañeda Hoeflich, de Movimiento Ciudadano, reconoció que la propuesta tiene un enfoque metodológico sólido con objetivos y líneas de acción claras, aunque lamentó la falta de medidas concretas para atender temas urgentes como la crisis de personas desaparecidas.









