Monclova, Coahuila — El Nacional Monte de Piedad llegó este lunes a 47 días de huelga, luego de que una votación nacional ratificara la continuidad del paro laboral con el respaldo del 75% de la base sindicalizada.
La consulta —solicitada por la administración con la intención de declarar inexistente la huelga— arrojó un resultado contundente: 1,408 trabajadores votaron a favor de mantener el movimiento y alrededor de 400 se manifestaron en contra.
Víctor Manuel González Moreno, delegado sindical del Sindicato Nacional de Empleados y Trabajadores del Nacional Monte de Piedad en Monclova, confirmó el amplio respaldo al paro. Señaló que la administración buscaba obligar a los empleados a regresar a sus labores sin resolver los incumplimientos previos denunciados por el sindicato.
Entre las principales irregularidades, detalló el dirigente, se encuentra el incumplimiento del convenio firmado tras la huelga del año pasado, donde se pactaron ajustes contractuales aceptados por los trabajadores.
De acuerdo con González Moreno, la administración no respetó la antigüedad para la asignación de vacantes y aplicó una boletinación irregular, al excluir al sindicato mayoritario de los procesos correspondientes.
También permanecen sin resolver varias solicitudes de jubilación, incluida la del propio delegado, quien acumula 40 años de servicio y más de 18 meses esperando una respuesta formal. A ello se suman adeudos en pagos proporcionales a trabajadores jubilados, contemplados en el convenio, pero que no han sido cubiertos correctamente.
El líder sindical denunció además presión laboral, acoso en diversas sucursales y la falta de personal suficiente, lo que incrementa la carga de trabajo para quienes continúan activos.
González Moreno afirmó que la huelga se mantendrá hasta que la administración reconozca las anomalías señaladas y cumpla los compromisos contractuales establecidos.
El sindicato reiteró que el paro no será levantado mientras la institución no atienda los acuerdos pendientes, resaltando que la decisión mayoritaria refleja el hartazgo ante las prácticas administrativas denunciadas durante el último año.









