Un antiguo K’ero ceremonial de la civilización tiwanacota, con más de dos milenios de historia, fue restituido oficialmente a Bolivia este lunes en la ciudad de Turín, Italia, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano.
El acto, resultado de meses de negociaciones diplomáticas, representa un nuevo avance en la política del país andino para recuperar bienes patrimoniales dispersos en el extranjero.
La ceremonia se llevó a cabo en una institución cultural de Turín y contó con la participación de la ministra de Exteriores, Celinda Sosa, quien destacó el valor simbólico del evento.
“Hoy es un día muy importante para todos los bolivianos y bolivianas, porque regresa a nuestras manos el K’ero tiahuanacota, una pieza patrimonial de alto valor para nuestra soberanía cultural”, expresó Sosa.
Según la Cancillería, el K’ero —un vaso ceremonial usado en rituales religiosos— sobresale por su finura en la cerámica y las decoraciones que representan escenas cotidianas y símbolos espirituales. Estas piezas, creadas en pares para reflejar la dualidad hombre-mujer, simbolizan la complementariedad de la vida, principio central de la cosmovisión andina.
Las gestiones para su devolución iniciaron en junio de 2024, cuando Bolivia abrió un proceso de diálogo con las autoridades culturales y diplomáticas italianas. Tras verificar su autenticidad y cumplir con los procedimientos legales internacionales, se acordó su repatriación.
El K’ero será trasladado a Bolivia en los próximos días y entregado al Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, que se encargará de su preservación y futura exhibición pública.
Para el Gobierno boliviano, este retorno no solo recupera un objeto arqueológico, sino también un fragmento de identidad e historia nacional.
La civilización tiwanacota floreció entre los años 500 a.C. y 1200 d.C. en el altiplano andino y es considerada una de las culturas más influyentes de Sudamérica prehispánica. Su centro urbano, Tiwanaku, fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000.









