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La razón de la felicidad en Costa Rica

Cada domingo, cuando la salud le permite, Francisco Gómez, que cumplió 100 años en abril pasado, se encarga de llevar a la hija a la periferia de la ciudad, donde baila en un centro comunitario.

Gómez, granjero en la península costarricense de Nicoya, creció escuchando música ranchera, pero dice que no aprendió a bailar de verdad hasta comenzar a frecuentar esos bailes semanales realizados para la población de tercera edad. Él afirma que la danza es algo que le hace aguardar con ansiedad los domingos, desde la muerte de su mujer, a principios de año.

“Estoy mucho más feliz”, dijo a HuffPost. “Es una cosa para hacer, en vez de quedarse todo el día parado”.

Nicoya es una de las cinco regiones del mundo conocidas como zonas azules, las que tienen la mayor longevidad del planeta”.

Las bailes son parte de una serie de actividades organizadas por la Red de Atención Progresiva para Cuidados Integrales con los Ancianos, un programa creado por el Ministerio de Salud del país en 2010 con el objetivo de mantener a la población anciana activa y envuelta socialmente. La red abarca el país entero, pero es particularmente fuerte en Nicoya, península en la costa Pacífica del país que es una de las cinco regiones del mundo conocidas como zonas azules – las que tienen la mayor longevidad del planeta.

No se conoce la explicación exacta para la longevidad de los habitantes de Nicoya, pero los investigadores de National Geographic identificaron altos índices de espiritualidad, una fuerte base cultural y relaciones sociales estrechas como ingredientes de los ingresos de la larga vida de los habitantes de la península. Zinnia Cordero, directora del Ministerio de Salud en Nicoya, afirma que programas como la red de apoyo para la población de la tercera edad ayuda a incentivar esos beneficios menos tangibles ante la población anciana de la región.

“Se trata de ayudar a las personas a querer seguir vivas”, afirma Cordero. “Proteger estos factores de salud no es sólo prioridad de los individuos, sino también del gobierno”.

El bienestar de los ancianos es algo tan importante que el recién electo presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, declaró que la mejora de la vida de los mayores es una prioridad política. El mes pasado, visitando la región de Nicoya, Alvarado se reunió con Gómez y otros 14 ancianos para discutir lo que el gobierno puede hacer para mejorar sus vidas.

Alvarado, que tomó posesión en mayo, forma parte de una larga línea de líderes costarricenses que hacen del bienestar de la población un imperativo de gobierno. Desde mediados del siglo XX, Costa Rica ofrece salud pública para todos los habitantes, además de educación gratuita y obligatoria hasta la enseñanza media. El país es el único de América Central en el que el 100% de la población tiene acceso a la electricidad.

La estrategia del gobierno parece haber dado resultados, y el país siempre figura entre los lugares más felices del planeta. En la encuesta mundial realizada este año por el instituto Gallup para medir el nivel de felicidad relatado por las propias personas, ciudadanos de diversos países dieron nota de 0 a 10 para la satisfacción que sienten con la propia vida. La nota promedio en Costa Rica fue de 7,07, lo que garantizó al país el 13º lugar en el ranking mundial y la posición más alta entre los países de América Latina.

Costa Rica nos dice que hay cosas importantes más allá del dinero”.

Los líderes del ranking de felicidad son países relativamente ricos; Costa Rica es la excepción. El país tiene los índices de felicidad más altos entre los países de renta media, y tiene más felicidad por dólar del PIB. El PIB per cápita del país es 11 mil 630 dólares, en comparación con 59 mil 531 dólares en Estados Unidos, que están detrás de Costa Rica en el ranking de felicidad.

“Costa Rica nos dice que hay cosas importantes más allá del dinero”, dice Mariano Rojas, costarricense experto en felicidad y profesor de economía en el Latin American Social Sciences Institute. “Hay una diferencia entre la cantidad de dinero que usted tiene y cómo usted lo usa. Hay maneras de gastar dinero que contribuyen con la felicidad de las personas”.

Nuestra expectativa de vida refleja las decisiones que tomamos como país”.
En 1948, Costa Rica abolió las fuerzas armadas y redireccionó el dinero para educación, salud pública y pensiones. Incluso con la ida y venida de los gobiernos, esos principios presupuestarios nunca fueron abandonados. En 2016, el país invirtió más en educación como porcentaje del PIB que todos los demás, con una única excepción, según datos del Banco Mundial.

La expectativa de vida de los costarricenses es de 81 años, según el Ministerio de Salud (según la Organización Mundial de la Salud, la expectativa de vida fue de 79,6 años en 2016). Es un índice más alto que el de países ricos como Estados Unidos, por ejemplo, que tiene una expectativa de vida de 78,6 años y cuyos índices han caído en los últimos dos años.

“Nuestra expectativa de vida refleja las decisiones que tomamos como país”, dice Cordero. “Por medio del sistema de seguridad social, reforzamos el servicio de salud prestado a toda la población, independientemente de sus condiciones económicas”.

Incluso en las regiones más rurales del país la población tiene acceso a cuidados preventivos y de emergencia, gracias a una extensa red de clínicas. Un estudio de 2016 apuntó que, por ese motivo, incluso los costarricenses más pobres tienen índices de mortalidad significativamente más bajos que los estadounidenses del mismo status económico.

A pesar de que el país tiene altos índices de desigualdad económica, el acceso universal a servicios sociales significa que la población tiende a no recibir tratamiento diferenciado en otras áreas de sus vidas, especialmente en la salud.

Es muy pura vida”.

“El dinero no influye en cómo se tratará”, dice Rojas. “Eso es interesante, porque implica que no hay una carrera por estatus como en otros países, donde usted siempre quiere una casa mayor o un coche mejor.”

En vez de eso, los costarricenses dan más valor a las relaciones personales que casi todas las otras culturas, afirma Rojas. Los costarricenses tienden a pasar más tiempo con sus familias que las personas de otros países. En la encuesta Gallup World Poll, más del 85% de los costarricenses afirmaron sentir amor y afecto todos los días.

Pero no todos los aspectos de la felicidad son mensurables. Muchos costarricenses usan la frase pura vida para referirse a lo que hace de la vida algo tan gratificante. La expresión significa “pura vida”, pero también se refiere al estilo de vida tranquilo y pacífico de la población del país.

Cuando se le preguntó sobre los bailes dominicales, Gómez se ríe y dice: “Es muy” pura vida “.

 

 

 

 

información vía: Huffington Post

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